| |
REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA
CARDIOVASCULAR
Vol. III - N° 2 / Junio - Julio - Agosto 2005

ARTÍCULO ORIGINAL
LA
ENFERMEDAD DE CHAGAS Y LAS SUBPOBLACIONES DE CELULAS T
Autores
Carmen E. Fuenmayor*, María L. Higuchi†, Hugo Carrasco*, Maryori
García*, Marcia M. Reis†, Julia Silvestre†, Vera Aiello†
Recibido: 28.04.2005
Aceptado: 19.05.2005
Correspondencia: Carmen Elena Fuenmayor
Av. Los Próceres, Conjunto Residencial La Trinidad, PB,
Apto. 01
Mérida Edo, Mérida, Venezuela.
Teléfono: 0274-2661844
Fax: 0274-2403217
E-Mail: carmenelena46@hotmail.com
* Instituto de Investigaciones Cardiovasculares de
la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela.
† Instituto do Coração (InCor), São Paulo, Brasil.
RESUMEN
Se
revisaron 54 biopsias endomiocárdicas de pacientes chagásicos, controlados
en el Instituto de Investigaciones cardiovasculares de la Universidad
de los Andes, Mérida, Venezuela, y el Instituto do Coração (InCor), São
Paulo, Brasil, con la finalidad de conocer las diferentes subpoblaciones
de células linfoides tipo T CD4+ y CD8+, las cuales podrían ser las responsables
de la proliferación del parásito y del desarrollo de miocarditis con falla
cardíaca crónica. Se cuantificaron estas células y los antígenos T.
cruzi, utilizando inmunohistoquímica. Los pacientes fueron clasificados
en cuatro grupos: A, fase aguda; B, forma crónica indeterminada; C, forma
crónica con arritmia, y D, forma crónica con insuficiencia cardíaca.
Los grupos A, B, C y D presentaron, respectivamente,
miocarditis: 100%, 10%, 40% y 45%; antígenos T. cruzi positivos:
58%, 0%, 10% y 0%; relación entre células T CD4+ y CD8+: 0,75, 0,90, 1,17
y 0,79. El test de correlación de Pearson fue altamente significante en
los grupos A y B para las células T CD4+ y CD8+, pero no para los grupos
C y D.
En conclusión, la fase aguda está caracterizada
por una respuesta inmunológica de células T CD4+ y CD8+ balanceada, asociada
con la presencia de antígenos T. cruzi. La forma indeterminada
presenta menor número de miocarditis con respuesta inmunológica balanceada.
Las formas crónicas restantes están asociadas con miocarditis sin relación
entre las células T CD4+ y CD8+. Esta respuesta inmunológica desbalanceada
podría contribuir a la persistencia de miocarditis crónica activa y a
la injuria de las fibras miocárdicas no infectadas.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2005; 3:64-70)
Palabras clave
Biopsia endomiocárdica - Enfermedad de Chagas - Linfocitos T - Fase aguda
- Fase crónica
RESUMO
A DOENÇA DE CHAGAS E AS SUBPOPULAÇÕES
DE CÉLULAS T
Foram
revisadas 54 biópsias endomiocárdicas de pacientes chagásicos, controlados
no Instituto de Investigações Cardiovasculares da Universidade de los
Andes, Mérida, Venezuela, e no Instituto do Coração (InCor), São Paulo,
Brasil, com a finalidade de conhecer as diferentes subpopulações de células
linfóides do tipo T CD4+ e CD8+, as quais poderiam ser responsáveis pela
a proliferação do parasito e do desenvolvimento de miocardite com falha
cardíaca crônica. Quantificaram-se essas células e os antígenos T.
cruzi, utilizando imunohistoquímica. Os pacientes foram classificados
em quatro grupos: A, fase aguda; B, forma crônica indeterminada; C, forma
crônica com arritmia, e D, forma crônica com insuficiência cardíaca.
Os grupos A, B, C e D apresentaram, respectivamente,
miocardite: 100%, 10%, 40% e 45%; antígenos T. cruzi positivos:
58%, 0%, 10% e 0%; relação entre células T CD4+ e CD8+: 0,75, 0,90, 1,17
e 0,79. O teste de correlação de Pearson foi altamente significante nos
grupos A e B para as células T CD4+ e CD8+, embora não tenha sido para
os grupos C e D.
Como conclusão, a fase aguda está caracterizada por
uma resposta imunológica de células T CD4+ e CD8+ balançada, associada
com a presença de antígenos T. cruzi. a forma indeterminada apresenta
menor número de miocardite com resposta imunológica balançada. As formas
crônicas restantes estão associadas com miocardite sen relação entre as
células T CD4+ e CD8+. Esta resposta imunológica desbalançada poderia
contribuir à persistência de miocardite crônica ativa e à injúria das
fibras miocárdicas não infectadas.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2005; 3:64-70)
Palavras-chave
Biópsia endomiocárdica - Doença de Chagas - Linfócitos T - Fase aguda
- Fase crônica
SUMMARY
CHAGAS’ DISEASE AND SUBSETS
T CELL
The
present work reviewed endomyocardial biopsy specimens taken in the Instituto
de Investigaciones Cardiovasculares de la Universidad de los Andes, Mérida,
Venezuela, and Instituto do Coração, São Paulo, Brasil, from 1986 to 1998
and, looking for different CD4+/CD8+ T cell ratios in patients with chronic
heart failure. For immunohistochemistry, T. cruzi antigens and
CD4+ and CD8+ T cells in paraffin histological sections were quantified.
The sections came from 4 groups of chagasic patients: A, Acute phase (12
pts); B, Indeterminate form (21 pts); C, Cardiac form with arrhythmia
(10 pts); and D, Chronic heart failure (11 pts).
Groups A, B, C and D presented respectively: 100%, 10%,
40% and 45% of myocarditis; 58%, 0%, 10% and 0% with T. cruzi (+)
antigens; with a mean CD4+/CD8+ T cell ratio of 0,75, 0,90, 1,17 y 0,79.
The Pearson Correlation Test between mean numbers of CD4+ T and CD8+ T
cells was high in groups A and B but not in groups C and D.
Acute phase is characterized by myocardial inflammatory
infiltrate with a balanced CD4+/CD8+ T cell immune response, associated
with presence of parasite antigens. Indeterminate phase shows a lesser
degree of myocarditis and balanced T cell immune response. Chronic cardiac
forms are associated with myocarditis, but the quantity of T. cruzi
antigens is much smaller and not detected by biopsy; an unbalanced immune
response, with low CD4+/CD8+ T cell ratio, may be contributing to the
persistence of active chronic myocarditis and injury of non-infected myocardial
fibers.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2005; 3:64-70)
Key words
Endomyocardial biopsy - Chagas’ disease - T lymphocytes - Acute phase
- Chronic phase
| |
ABREVIATURAS |
| |
BEM |
|
Biopsias endomiocárdicas |
| |
ECG |
|
Electrocardiograma |
| |
InCor |
|
Instituto do Coração |
| |
SAS |
|
Statistical Analysis System |
INTRODUCCIÓN
La
enfermedad de Chagas continúa siendo un problema de salud pública en muchos
países de América del Sur. En Venezuela, su incidencia se ha incrementado
en los últimos años (1). Una de las
características más intrigantes de la enfermedad es por qué sólo alrededor
del 30% de los pacientes que adquiere la infección con el parásito se
hace sintomático después de décadas de la fase aguda. Algunos investigadores
han sugerido la importancia de determinar si hay alguna relación entre
el tipo de zymodene del Tripanosoma cruzi y la severidad de la
enfermedad de Chagas (2).
La principal manifestación de la enfermedad es la cardiopatía
chagásica, la cual está presente tanto en la fase aguda como en la crónica.
Otros trabajos reportan hallazgos histológicos en pacientes con enfermedad
de Chagas crónica, los cuales demuestran que la miocarditis aparece como
un proceso continuo, asociado con necrosis, infiltrado inflamatorio y
fibrosis, el cual actúa progresivamente y continúa después de la fase
aguda. Estas investigaciones concluyen que la miocarditis es siempre observable
en pacientes en los diferentes estados de la enfermedad (3).
Por otra parte, antígenos parasitarios han sido detectados en el miocardio
de los pacientes con miocarditis moderada a severa, favoreciendo la idea
de que el parásito tiene un papel fundamental en la persistencia de la
miocarditis crónica. Asimismo, es muy probable que exista alguna respuesta
inmune anormal responsable del daño e injuria de las fibras miocárdicas
(4-5).
En el presente trabajo se comparará la relación existente
entre las células T CD4+ y CD8+ observada en las biopsias endomiocárdicas
(BEM) de los pacientes chagásicos en sus diferentes fases clínicas, para
detectar alguna respuesta inmunológica alterada.
CASUÍSTICA Y MÉTODOS
El protocolo
de este trabajo fue evaluado y aprobado por la Comissão Científica e de
Ética do Instituto do Coração do Hospital das Clínicas da Faculdade de
Medicina da Universidade de São Paulo y el Instituto de Investigaciones
Cardiovasculares de la Universidad de los Andes. El presente trabajo se
realizó en el Instituto do Coração (InCor) de la Universidad de
São Paulo, Brasil, en conjunto con la Universidad de los Andes de Mérida,
Venezuela.
CASUÍSTICA
Examinamos
un total de 54 BEM, de pacientes controlados en el Instituto de Investigaciones
Cardiovasculares de la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela, y
el Instituto do Coração (InCor), São Paulo, Brasil, durante los años 1986
a 1998. Las biopsias se obtuvieron a través de la técnica de rutina del
séptum interventricular (6). Los pacientes
fueron clasificados en los siguientes subgrupos: A, agudos: 12 pacientes
(7 hombres y 5 mujeres); B, forma crónica indeterminada: 21 pacientes
(12 hombres y 9 mujeres); C, forma crónica arritmogénica: 10 pacientes
(4 hombres y 6 mujeres); y D, forma crónica congestiva: 11 pacientes (9
hombres y 2 mujeres).
Como criterio de inclusión se consideró la presencia
de un mínimo de 10 campos de 400X en cada lámina.
El grupo A (fase aguda) estuvo constituido por 12 pacientes,
7 hombres (58%) y 5 mujeres (42%), con edades comprendidas entre 12 y
51 años, todos habitantes de la zona endémica de Barinas, Venezuela. El
cuadro clínico se caracterizó por fiebre, signo de Romaña, alteraciones
electrocardiográficas y, ocasionalmente, síntomas de insuficiencia cardíaca.
Ocho (67%) pacientes tuvieron demostración directa de parásitos en sangre
y las pruebas serológicas -Machado-Guerreiro, hemoaglutinación, inmunofluorescencia
y ELISA- fueron positivas en todos los casos.
El grupo B (forma crónica indeterminada) estuvo constituido
por pacientes moradores de la región endémica de Barinas, asintomáticos,
con edades comprendidas entre 21 y 67 años, cuyos electrocardiogramas
(ECG) de reposo y estudios radiológicos de tórax eran normales. Las pruebas
serológicas anteriormente mencionadas fueron positivas en todos los pacientes.
El grupo C (forma crónica cardíaca con arritmias) estuvo constituido por
10 pacientes, 4 hombres (40%) y 6 mujeres (60%), con edades entre 35 y
63 años, habitantes de los estados Barinas y Zulia. Uno de los integrantes
de este grupo C era habitante de Pernambuco, Brasil. Un mínimo de 2 pruebas
serológicas citadas anteriormente fueron positivas y todos presentaron
sintomatología clínica, como palpitaciones y mareos. El ECG estuvo alterado
en todos los pacientes, con presencia de extrasístoles ventriculares,
bloqueo completo de la rama derecha, bloqueo divisional antero-septal
de la rama izquierda y/o bloqueo atrio-ventricular de primer grado.
El grupo D (forma crónica cardíaca congestiva) estuvo
constituido por 11 pacientes, 9 hombres (82%) y 2 mujeres (18%), con edades
entre 39 y 70 años. Ocho de estos pacientes eran habitantes de algunos
estados de Brasil y controlados en el Instituto do Coração (InCor), São
Paulo, Brasil. Un mínimo de 2 pruebas serológicas para T. cruzi
fueron positivas. Todos los pacientes presentaron sintomatología de insuficiencia
cardíaca clase IV, con alteraciones electrocardiográficas diversas.
MÉTODOS
A partir
de los bloques de parafina se realizaron cortes seriados de 4 micras de
espesor para microscopia óptica convencional e inmunohistoquímica. Utilizando
la coloración de H&E, Miller e inmunohistoquímica se realizó evaluación
cualitativa y semicuantitativa de las lesiones inflamatorias. El grado
de miocarditis se evaluó conforme con los criterios utilizados en el servicio
de Anatomía Patológica de InCor, que considera la agresión de las fibras
cardíacas y la presencia e intensidad del infiltrado inflamatorio (7).
La fibrosis intersticial fue valorada mediante la técnica
de Miller (8). En el procedimiento para
inmunohistoquímica se utilizó el método de inmunoperoxidasa mediante streptavidina-biotina-peroxidasa
y los anticuerpos primarios anti T. cruzi (policlonal) (5) y antilinfocitos T CD4+ y CD8+ (monoclonales)
(9-10). El suero inmune anti T. cruzi
fue producido en conejo por el Profesor Dr. Renato Mortara, del Departamento
de Parasitología de la Escuela Paulista de Medicina, Universidad Federal
de São Paulo. La dilución utilizada fue de 1/4.5005. Para los anticuerpos
CD4+ y CD8+, la dilución fue de 1/60 de la marca Novocastra (Reino Unido)
(9-10).
Como control positivo de las reacciones CD4+ y CD8+,
se utilizaron secciones de amígdala humana, producto de amigdalectomía
por procesos inflamatorios. Para la reacción anti T. cruzi, el
control se obtuvo de la autopsia de un niño de 1 año de edad fallecido
por enfermedad de Chagas agudo, cuyo reporte histológico señalaba la presencia
de nidos de parásitos.
El análisis semicuantitativo para la presencia de antígenos
T. cruzi se realizó según trabajos anteriores (5).
Las subpoblaciones de linfocitos CD4+ y CD8+ fueron evaluadas mediante
la cuantificación celular en campos de 400X, considerando un mínimo de
10 campos (9-10).
Para el análisis estadístico se utilizó el test de Fisher
para la variable inflamación, análisis de varianza para las variables
CD4+ y CD8+ y el test de correlación de Pearson para la relación entre
CD4+/CD8+. Todos los resultados fueron analizados por el sistema SAS (Statistical
Analysis System) (11-15).
RESULTADOS
Hubo diferencia
estadística significativa entre los diferentes grupos estudiados para
la variable total miocarditis (p=<0,01). Las biopsias del grupo A mostraron
lesión celular y agresión de las fibras por el infiltrado inflamatorio
en un 100% de los casos. Estos hallazgos fueron clasificados como miocarditis
en sus diferentes grados de actividad: miocarditis leve (5 casos), miocarditis
moderada (3 casos) y miocarditis intensa (4 casos). Para el grupo B, el
número de miocarditis fue de 2 casos (10%) con leve actividad. En el grupo
C, el número de miocarditis fue de 4 casos (40%) con leve actividad y
en el grupo D hubo un total de 5 casos de miocarditis (45%): 3 casos con
leve actividad y 2 casos con moderada actividad.
La reacción anti T. cruzi fue positiva en un
58% de las BEM del grupo agudo, observándose nidos de amastigotas y antígenos
anti T. cruzi en 2 casos y sólo antígenos en 5 casos. El grupo
B (forma indeterminada) y el grupo D (insuficiencia cardíaca) fueron negativos,
y sólo 1/10 del grupo C (forma arritmogénica) mostró antígenos anti T.
cruzi.
Con relación a las subpoblaciones de linfocitos T CD4+
y CD8+, no hubo diferencia estadísticamente significativa. Se obtuvieron
los siguientes resultados: para el grupo A la media de linfocitos total
fue de 25,69, con una media de subpoblación para CD8+ de 14,69, CD4+ de
11,00 y relación CD4+/CD8+ de 0,75 linfocitos. Para el grupo B, el número
medio de linfocitos totales fue de 3,88 con una media para las subpoblaciones
CD4+ de 1,84 y CD8+ de 2,05, y una relación CD4+/CD8+ de 0,90 linfocitos.
Los casos que presentaron miocarditis en este grupo mostraron predominio
individual para las subpoblaciones CD4+.
Para el grupo C, el número medio total de linfocitos
fue de 7,88, con una media para las subpoblaciones CD4+ de 4,14 y CD8+
de 3,53, con relación CD4+/CD8+ de 1,17 linfocitos. Para el grupo D, el
número medio total de linfocitos fue de 7,47, con una media para las subpoblaciones
CD4+ de 3,30 y CD8+ de 4,17, con relación CD4+/CD8+ de 0,79 linfocitos.
Sólo para los grupos A y B la correlación de Pearson
fue altamente significativa entre el número de células T CD4+ y CD8+ (r=0,91;
p=<0,01); (r=0,82; p=<0,01). Por el contrario, no hubo correlación
en los grupos C y D para esta variable (r=0,44; p=0,20), (r=0,42; p=0,18).
Estos datos pueden ser observados en la Tabla
1.
|
GRUPOS
|
ANTÍGENOS
T. Cruzi
|
MIOCARDITIS*
|
RELACIÓN
CD4+/ CD8+
|
CORRELACIÓN
CD4+/ CD8+
|
|
A
|
58%
|
100%
|
0,75
|
0,91*
|
|
B
|
0%
|
10%
|
0,90
|
0,82*
|
|
C
|
10%
|
40%
|
1,17
|
0,44
|
|
D
|
0%
|
45%
|
0,79
|
0,42
|
Tabla 1. Porcentaje de miocarditis,
antígenos T. cruzi y relación entre las células T CD4+ y CD8+
en los diferentes grupos estudiados.
|
DISCUSIÓN
La BEM
realizó grandes contribuciones para el entendimiento de la patogénesis
de la enfermedad de Chagas, al permitir caracterizar hallazgos histológicos
variables para cada fase. Muchos trabajos en la literatura han utilizado
la biopsia con el propósito de conocer mejor la patogenia de la enfermedad
y, en consecuencia, actuar más adecuadamente en el tratamiento (2-7,9-10). En el presente trabajo realizamos
un estudio retrospectivo del material de biopsia ya previamente analizado,
con la intención de caracterizar en profundidad las alteraciones morfológicas
presentes en las diferentes fases de la enfermedad de Chagas.
En la fase aguda (grupo A), encontramos la mayor incidencia
de miocarditis (100%) con el mayor porcentaje de positividad para antígenos
T. cruzi (58%) y un elevado promedio de células CD4+ (11,00) y
CD8+ (14,69). La correlación de Pearson fue altamente significativa para
el número de células T CD4 y CD8 (r=0,91; p=<0,01); (r=0,82; p=<0,01).
Estos hallazgos muestran una estrecha relación entre estas alteraciones
histológicas. El daño a la fibra miocárdica, aunado a la gran cantidad
de antígenos T. cruzi podría explicar por qué la miocarditis en
la fase aguda es más intensa, con gran proliferación de ambas células
T CD4+ y CD8+.
Estos resultados podrían soportar el concepto de agresión
del parásito en la fase aguda y su efecto sobre el sistema inmunológico
de los pacientes, el cual podría, progresivamente, inducir mecanismos
de autoinmunidad o hipersensibilidad a productos antigénicos, liberados
por el parásito cuando lesiona las células. La sobrevida del parásito
podría resultar de su interacción con el sistema inmunológico del paciente.
Por otra parte, esta injuria inflamatoria desencadena
daños profundos e intrínsecos a nivel de la fibra cardíaca que podrían
desencadenar falla cardíaca. En un trabajo realizado por Higuchi y col.
(16) se demostró cómo es que el infiltrado
inflamatorio que lesiona las fibras cardíacas tiene estrecha relación
con el daño miocárdico que lleva a insuficiencia cardíaca crónica.
La forma indeterminada (grupo B) presentó miocarditis
leve (10%), con ausencia de antígenos T. cruzi y un número balanceado
de linfocitos T CD4+ y CD8+. La correlación de Pearson entre estas células
fue altamente significativa (r=0,82; p=<0,01).
Algunos trabajos reportan alteraciones inespecíficas
en la fase indeterminada (3,17-18), pero sólo algunos pacientes desarrollan
enfermedad cardíaca. Nuestros resultados también muestran hallazgos histológicos
interesantes: 10% de miocarditis y un número de células T con proporción
altamente significativa y balanceada. En tal sentido, pensamos que sólo
algunos de los pacientes que integran esta fase desarrollan enfermedad
cardíaca, lo cual dependerá de una respuesta inmunológica balanceada.
Los resultados obtenidos en las formas chagásicas crónicas
con sintomatología cardíaca más evidente fueron los siguientes: el grupo
C presentó un 40% de miocarditis leve y el grupo D un 45% de miocarditis
leve y moderada, con un 10% de positividad para antígenos T. cruzi.
No hubo correlación entre estos grupos para la variable CD4 y CD8 (r=0,44;
p=0,20), (r=0,42; p=0,18).
Con respecto a la presencia de miocarditis y la positividad
para antígenos T. cruzi, varios trabajos científicos realizados
utilizando material cardíaco de pacientes chagásicos en fase crónica demuestran
la relación existente entre estos antígenos T. cruzi y las alteraciones
cardíacas causadas por el infiltrado inflamatorio (5,9,19).
Si analizamos los resultados obtenidos en nuestro grupo C (grupo arritmogénico),
con presencia de miocarditis y positividad para antígenos T. cruzi;
y en el grupo D (congestivo), con presencia de miocarditis, pero sin positividad
para los antígenos T. cruzi, podríamos pensar que hay incongruencia
con los resultados anteriores; pero debemos considerar que estos trabajos
que relatan positividad para el antígeno T. cruzi fueron realizados
utilizando biopsias quirúrgicas o mapeando corazones obtenidos de necropsias
(5, 9, 19-20).
De igual forma, debemos considerar que la ausencia de
positividad para los antígenos T. cruzi, en nuestro tipo de material
(BEM), no limita la posibilidad de patogenia del parásito (20). Esto nos hace pensar que la proliferación
parasitaria es mayor en los pacientes que están en malas condiciones y
que, lamentablemente, mueren por esta causa. Es decir que la persistencia
del parásito puede, progresiva y lentamente, conducir al desbalance del
sistema inmunológico. Es más, sobre la base de nuestros resultados podríamos
especular que la evolución de los pacientes que van hacia la forma arritmogénica
o de insuficiencia cardíaca está acompañada por algún grado de miocarditis,
pero con un número mayor de células T CD8+, en relación con las células
T CD4+. Esto indica que la respuesta inmune en esos pacientes no es adecuada,
ya que la proliferación de células T CD4+ es esencial para una normal
activación del sistema inmune.
En resumen, podemos concluir que la enfermedad de Chagas,
tanto en fase aguda como en fase crónica, está acompañada por miocarditis,
constituida por células linfocitos T. Sin embargo, la miocarditis en la
forma aguda es mas intensa y presenta gran cantidad de antígenos T.
cruzi, con proliferación de ambas subpoblaciones de células T CD4
y CD8. En la forma indeterminada, la miocarditis usualmente está ausente
y los linfocitos presentes en el miocardio mantienen la relación entre
las células CD4 y CD8. Los pacientes chagásicos crónicos en fase arritmogénica
y con insuficiencia cardíaca presentan con frecuencia miocarditis linfocítica
crónica, caracterizada por un alto número de células T CD8+ y un relativo
bajo número de células T CD4+, lo cual podría representar una respuesta
inmune anormal contra los antígenos T. cruzi. La proliferación
inadecuada de células T CD4+, con un gran número de células T CD8+, podría
ser la responsable de la presencia de miocarditis crónica, al atacar células
cardíacas no infectadas.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos
al Dr. Paulo Gutierrez Sampaio, Dra. Jussara Castelli, Lic. Suely Palomino
y Lic. Nadia Sambiase del Instituto do Coração (InCor), São Paulo, Brasil,
por la colaboración prestada.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Dias JC, Schofieldd CJ. The evolution
of Chagas Disease (American Trypanosomiasis). Control after 90 years since
Carlos Chagas Discovery. Mem Inst Oswaldo Cruz 1999; 24:3-121.
2. Añez N, Carrasco H, Parada H, Crisante
G, Rojas A, González N et al. Acute Chagas’ disease in western Venezuela:
a clinical, seroparasitologic, and epidemiologic study. Am J Trop Hyg
1999; 2:215-22.
3. Añez N, Carrasco H, Parada H, Crisante
G, Rojas A, Fuenmayor C et al. Myocardial parasite persistence in chronic
chagasic patients. Am J Trop Med Hyg 1999; 60:726-32.
4. Higuchi ML. Doença de Chagas. Importancia
do parasita na patogenia da formacrônica cardíaca. Arq Bras Cardiol 1995;
65:251-4.
5. Higuchi ML, Brito T, Reis, MM, Barbosa A,
Bellotti G, Pereira A et al. Correlation between Trypanosoma cruzi and
myocardial inflammatory infiltrate in human chagasic myocarditis: Light
microscopy and immunohistochemical findings. Cardiovasc Pathol 1993; 2:101-6.
6. Carrasco H, Palacios E, Scorza C,
Molina C, Inglessis G and Mendoza R. Clinical histochemical and ultrastructural
correlation in septal endomyocardial biopsies from chronic chagasic patients:
Detection of early myocardial damage. Am Heart J 1987; 113:716-24.
7. Higuchi ML, De Morais C, Sambiase
N, Pereira A, Bellotti G and Pileggi F. Histopathological criteria of
myocarditis. A study based on normal heart, chagasic heart and dilated
cardiomyopathy. Japanese Circulation Journal 1990; 54:391-400.
8. Miller PJ. Na elastin stain. Method.
Laboratory. Technology. 1971; 28:148-9.
9. Higuchi ML, Reis M, Aiello V, Benvenutti
L, Gutiérrez P, Bellotti G et al. Association of na increase in CD8+ T
cells with the presence of Trypanosoma cruzi antigens in chronic, human,
chagasic myocarditis. Am J Trop Med Hyg 1997; 56:485-9.
10. Higuchi ML, Gutiérrez P, Aiello
V, Palomino S, Bocchi E, Kalil J et al. Immunohistochemical characterization
of infiltrating cells in human chronic chagasic myocarditis comparison
with myocardial rejection process. Virchows Arch A Pathol Anat 1993; 423:157-60.
11. Rosner B. Fundamentals of Biostatistics.
2nd ed. Massachusetts. PWS Publishers, 1986; p. 326-32.
12. Bussab W and Morettin P. Estatística básica.
2a. ed. São Paulo. Atual Editora, 1987; p. 171.
13. Sas Institute INC; SAS/STAT User's Guide.
Version 6, Fourth Edition, Volume 1, Cary NC: SAS Institute Inc 1989.
14. Sas Institute INC; SAS/STAT User's
Guide. Version 6, Fourth Edition, Volume 2, Cary, NC: SAS Institute Inc
1989.
15. Sas Institute INC; SAS/STAT Software.
Changes and Enhancements through Release 6.11. Cary, NC: SAS Institute
Inc 1986; p. 531-656.
16. Higuchi ML, Morais C, Pereira A, Lopes E,
Stolf N, Bellotti G et al. The role of active myocarditis in the development
of heart failure in chronic Chagas' disease: a study based on endomyocardial
biopsies. Clin Cardiol 1987; 10:665-70.
17. Mady C, Barretto A, Stolf N. Biopsia endomiocárdica
na forma indeterminada da doença de Chagas. Arq Bras Cardiol 1981; 36:387-90.
18. Pereira A, Mady C, Arteaga F. Right
ventricular endomyocardial biopsy in chronic Chagas' disease. Amer Heart
J 1986; 111:307-13.
19. Bellotti G, Alcides E, Villela A, Higuchi
ML, Barbero M, Sosa E et al. In vivo detection of Trypanosoma cruzi antigens
in hearts of patients with chronic Chagas' heart disease. Am Heart J 1996;
131:301-7.
20. Palomino S, Aiello V, Higuchi ML.
Systematic mapping of heart from chronic chagasic patients: The association
between the occurrence of histopathological lesions an Trypanosoma cruzi
antigens. Annal of Tropical Medicine & Parasitology 2000; 94:571-9.
|
Revista Argentina de Cirugía Cardiovascular
®
Todos los derechos reservados - Prohibida la reproducción total
o parcial sin la autorización previa y por escrito del editor
© 2003
|
|