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  ISSN 1669-7723  
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REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA CARDIOVASCULAR
Vol. II - N° 4 / Diciembre - Enero - Febrero 2004/2005


ARTÍCULO ESPECIAL

TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES CARDÍACAS DE LOS NIÑOS EN LA ARGENTINA: UNA GRAN UTOPÍA


Autor
CARLOS PRESA*

Recibido:               18.03.2004
Aceptado:              27.05.2004
Correspondencia:   
Dr. Carlos Alberto Presa
                            E-Mail: capresa@hotmail.com  
                         
                        
                            


* MD

RESUMEN

   
La niñez representa al sector más vulnerable de la población. Dicha vulnerabilidad se acrecienta en el presente contexto socio-histórico por la desigualdad, la pobreza, la falta de educación y el hambre que afectan a 1000 millones de personas de todo el mundo.
   Dentro de este marco, los niños que nacen con cardiopatías congénitas en Argentina deben enfrentarse también con otro desafío: el tratamiento quirúrgico de su afección en un sistema de salud fuertemente centralizado y con sus pilares fundamentales erosionados. La equidad, la efectividad, la eficacia y la eficiencia, las cuatro “E” que conforman las bases del modelo sanitario hegemónico, no sólo no se verifican en las condiciones reales de funcionamiento del sistema sino que, además, su concreción representa una gran utopía y reto hacia el futuro.
   (Rev Arg Cir Cardiovasc 2004/2005; 4:259-262)

Palabras clave
Mortalidad infantil - Cardiopatía congénita - Sistema de salud




RESUMO

TRATAMENTO DAS DOENÇAS CARDÍACAS DAS CRIANÇAS NA ARGENTINA: UMA VERDADEIRA UTOPIA

   A infância representa o setor mais vulnerável da população. Essa vulnerabilidade acrescenta-se no atual contexto sociohistórico de desigualdade, pobreza, falta de educação e fome que afetam um bilhão de pessoas no mundo todo.
   Dentro deste marco, as crianças que nascem con cardiopatias congênitas na Argentina devem se enfrentar também com outro desafio: o tratamento cirúrgico da sua doença em um sistema de saúde fortemente centralizado e com os seus pilares fundamentais desgastados. A eqüidade, a efetividade, a eficácia e a eficiência, os quatro “E” que forman as bases do modelo sanitário hegemônico, no momento presente não só ficam sem ser verificadas as condições reais de funcionamento do sistema senão que, além do mais, sua concreção representa uma verdadeira utopia e desafio para o futuro.
    (Rev Arg Cir Cardiovasc 2004/2005; 4:259-262)

Palavras-chave
Mortalidade infantil - Cardiopatias congênitas - Sistema de saúde




SUMMARY


TREATMENT OF CHILDREN´S CARDIAC DISEASES IN ARGENTINA: A BIG UTHOPY

   Childhood represents the most vulnerable sector of the population. Such vulnerability increases in the present social historic context due to the inequity, the poverty, the lack of education and the hunger affecting 1000 million people in the whole world.
   Within this frame, those children born with congenital cardiopathy in Argentina must also face another challenge: the chirurgical treatment of their disease within a health system strongly centralized and with their foundations eroded. The equity, the effectiveness, the efficacy and the efficiency, a four “E” group conforming the foundation of an hegemonic sanitary model, it is not only not verified in actual functioning conditions of the system but also its concretion represents a big uthopy and challenge facing the future.
   (Rev Arg Cir Cardiovasc 2004/2005; 4:259-262)

Key words
Mortality infantile - Congenital cardiopathy - Health system



INTRODUCCIÓN

   En un contexto mundial caracterizado por la convulsión y la desigualdad, ante la ampliación de la brecha entre los que más tienen y los más desposeídos, la desigual distribución de la riqueza ha acentuado la pobreza, la falta de educación y el hambre. Estos factores ponen en jaque al sector más preciado y vulnerable de la población: la niñez (1-2).
   La especialidad de los cirujanos cardiovasculares enfocada a la solución de las cardiopatías congénitas, como profesionales formados bajo el concepto del humanismo médico, no debe, ni puede, hacer abstracción de la problemática que está acosando a gran parte de la población mundial y, por supuesto, de la Argentina (3).


LA SITUACIÓN ACTUAL

   Hoy, en el mundo, más de 1000 millones de personas (cifra tres veces superior a la población de Europa) viven en condiciones de pobreza absoluta. De ellas, más de 800 millones pasan hambre todos los días (4-6). En este marco, entre la población infantil 150 millones de niños menores de 5 años están desnutridos, alrededor de 100 millones (el equivalente a la población de Francia, España y Bélgica) no tienen techo y más de 14 millones mueren diariamente.
   En la Argentina, las cifras reflejan una realidad similar. Anualmente, nacen 690 mil niños. De esta población, 13 mil mueren antes de cumplir su primer año de edad, lo que equivale a una tasa de mortalidad infantil del 19.5 por mil (7-10). Según este análisis, cada 48 minutos muere un bebé sobre territorio argentino.
   Este contexto opera como un desafío para quienes se ocupan de diagnósticar, contener y tratar a aquellos niños que, además, nacieron con cardiopatías congénitas (12-13).

El caso de las cardiopatías congénitas
   Anualmente nacen cerca de 5000 niños con cardiopatías, lo que representa una incidencia de 5 a 8 niños por cada mil nacidos vivos, sin considerar los mortinatos de origen cardíaco (14-15). De ellos, 3500, o sea, el 70% de los pacientes, necesitan tratamiento quirúrgico antes de cumplir un año y 1100 mueren antes del primer año de vida sin haber tenido la oportunidad de acceder a un tratamiento racional ni humano (16).
   El tratamiento racional de estas patologías se realiza en pocos lugares de la Argentina, ubicados en su mayoría en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores. Estos centros efectúan diagnósticos prenatales, hemodinamia y cardiocirugía de patologías complejas (17); no son más de cuatro y centralizan la asistencia de los pacientes de casi todo el país.
   Ante estas condiciones, se puede ver cómo pacientes severamente complejos compiten por un lugar en su camino a la curación con otros que no lo son tanto. Todos tienen el mismo común denominador: acrecientan las listas de espera de más de dos años, retrasando su tratamiento, muchas veces muriendo durante la interminable demora y, además, colapsando un sistema cuya capacidad operativa es de aproximadamente 2100 cirugías anuales. De esto se deduce que entre oferta y demanda existe un déficit de alrededor de 1500 pacientes que no tienen oportunidad de ser tratados.
   La situación plantea un interrogante: ¿a quién se le da la oportunidad asistencial, al más grave, que requiere del cuidado y dedicación de todo el grupo de trabajo, o al paciente portador de una cardiopatía simple, que por ser tal no debería morir? (18-19).

El modelo sanitario en la práctica

   La equidad, la efectividad, la eficacia y la eficiencia constituyen las cuatro “E” del accionar sanitario, el modelo hegemónico que rige la atención dentro del sistema de salud. Sin embargo, al enfrentarse a condiciones concretas de funcionamiento, los pilares del modelo operan como escalas graduales de utopía lejanas a la realidad.

   Equidad: se da más a quien más lo necesita garantizando accesibilidad.
   En el caso de la infancia, el sistema de salud atiende a gran cantidad de niños desnutridos de padres desnutridos y sin educación. La mayoría vive en total indigencia y, en ocasiones, se los debe operar no por indicación médica sino porque, si se van, no vuelven, ya sea por no tener dinero para el pasaje o simplemente porque la familia no entendió de su gravedad. En síntesis, se “pierden” en el camino a su curación. Lamentablemente, el que más necesita no sabe que es así y es el más vulnerable. Frente a este contexto, la garantía de accesibilidad queda reducida a un enunciado retórico.

   Efectividad: garantizar cobertura e impacto adecuados.
   En relación con la cobertura, la frase representa una tautología, porque esta garantía se pierde frente a la falta de acceso de los sectores de la población excluidos de la salud y la educación, y ante la precarización de los planes alimentario y materno-infantil. En este contexto, curar su corazón cuando nadie se encarga de cuidar de su futuro es una terrible utopía. Con relación al impacto, es imposible olvidar a esos 1100 niños que mueren antes de cumplir un año de vida sin preguntar qué se está ofreciendo.

   Eficacia: aplicación de metodología y tecnología adecuadas.
   Al analizar la situación de los pacientes que deben trasladarse a Buenos Aires para solucionar sus males, se observa que el desarraigo se suma al dolor de tener un hijo enfermo. La necesidad de abandonar familia y trabajo conlleva el hecho de vivir la enfermedad en un medio que les es agresivo. No obstante, en la actualidad no es posible que una patología cardíaca simple se resuelva dentro de la región de residencia de los pacientes. Si esto aconteciera, se descentralizaría e impediría la migración masiva de pacientes y se dejarían turnos libres para los que realmente necesitan alta complejidad. El problema excede la falta de equipamiento. La tecnología no es poseer el mejor monitor o equipo de ecocardiografía, sino el personal entrenada para poder hacer con ellos los mejores diagnósticos. Los profesionales, ante la falta de educación y la dificultad de mantener una formación permanente, quedan inmersos en un círculo vicioso compuesto por las deficiencias del sistema de salud y de la capacitación médica. La tecnología por sí misma no resuelve los problemas del sistema, y los médicos, en condiciones adversas, con sueldos de miseria y peleando con la desnutrición, no acceden a la formación continua; si logran diagnosticar a los pacientes, inmediatamente los derivan para no perderlos ellos.

   Eficiencia: relación entre rendimiento y costos acordes.
   En este sistema, el cociente rendimiento-costos siempre es negativo. Las estadísticas de atención en este tipo de patología muestran una elevada morbimortalidad de aquellos pacientes que llegan a atenderse. Sin duda, es una prestación que demanda mayor presupuesto debido al costo de drogas y materiales descartables. Dejando de lado el salario médico, que es lo menos oneroso, se trata de una especialidad de costos altos. Por supuesto, no se tiene en cuenta que la atención temprana de este tipo de patología ahorra con el tiempo mucho dinero y vidas, pues el impacto costo-beneficio es muy bueno con respecto a otras patologías crónicas.


CONCLUSIONES

   ¿Cómo se resuelve esta situación? ¿Qué proyecto de salud debería proponerse? ¿Qué perspectiva de vida tendrán los niños? ¿Qué dirigentes estarán al frente del país en unos años? ¿Qué mentes pensarán en el futuro? Ante tantas preguntas sin respuesta, se debería pensar que los médicos, ante todo, son profesionales universitarios. Como tal, la universidad tendría que articular y dar respuesta al contexto de la sociedad en la que se insertan sus egresados, pensando en sus problemas, ofreciéndoles salidas, tomando conciencia y, principalmente, proponiendo e impulsando una reeducación real y definitiva del país. El hambre intelectual no se siente como la hambruna cuando proliferan los pedidos de comida, sino que se presenta en la sociedad tardíamente con la pérdida del saber y la ignorancia. La combinación entre desnutrición y falta de educación dejará al país sin una generación de pensantes antes que sus consecuencias reales comiencen a sentirse. La universidad, hoy, está desarticulada de la sociedad, sin un pensamiento crítico, y desconectada del aparato productivo. Los médicos, lamentablemente, quieren curar pacientes de enfermedades del corazón, sin darse cuenta de que el verdadero dolor del corazón de los niños está muy lejos de aliviarse.



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Board on International Health. Institute of Medicine. America's Vital Interest in Global Health. Protecting Our People, Enhancing Our Economy, and Advancing Our International Interests. Washington DC: National Academy Press; 1997.
http://www.nap.edu/readingroon/book/avi.

2. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). ¿Por qué mueren los niños? Propuesta para el análisis de las muertes infantiles como instrumento para mejorar el cuidado de la salud de la niñez. Buenos Aires. UNICEF-Argentina, 1998; 1-63.

3. Ministerio de Salud: Secretaría de Atención Sanitaria. Unidad Infantil y Nutricional. La salud de las madres y de los niños, desafíos y oportunidades. Buenos Aires. MSAS, 2000.

4. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Informe sobre Desarrollo Humano 1996. Madrid. Mundi-Prensa Libros, 1995.

5. Kassirer JP. Managed care and the morality of the marketplace. N Engl J Med 1995; 333:50-2.

6. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Informe del PNUD sobre la Pobreza 2004. http:
//hdr.undp.org/statistics.

7. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Por el programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo. One United Nations Plaza. Nueva York. Nueva York. 10017. ISBN 92-1-326005-9. EE.UU.

8. Londoño JL. Pobreza, desigualdad, política social y democracia. Conferencia Anual del Banco Mundial para el Desarrollo en América Latina y el Caribe; Río de Janeiro, Brasil, 12-13 junio de 1995.

9. Petrela, R. Los límites a la competitividad. Cómo se debe gestionar la aldea global. Buenos Aires, Argentina. Universidad Nacional de Quilmes, Editorial Sudamericana, 1996.

10. De Sarrasqueta P. Mortalidad neonatal y postneonatal en recién nacidos peso menor a 2.500 g en la República Argentina. Arch Argent Pediatr 2001; 99:58-61.

11. Valeria Shapira. La Nación, julio de 2001. URL de este archivo: http://www.lanacion.com.ar/01/07/27/_322968.asp. La Nación/27/07/2001/Página 10/Ciencia/Salud.

12. López N, Ceriani Cernadas JM, García Nani M. Cardiopatías congénitas en 356 recién nacidos en un periodo de 10 años. Arch Arg Pediatr, 1991; 89:69-74.

13. Bossio JC, Arias SJ. Mortalidad infantil en Argentina. Arch Argent Pediatr 2001; 99(6):547-53.

14. De Sarrasqueta P. Mortalidad neonatal y postneonatal en recién nacidos peso menor a 2.500 g en la República Argentina. Arch Argent Pediatr 2001; 99:58-61.

15. Manterola AC. Un nuevo enfoque de la mortalidad infantil. Arch Argent Pediatr 2001; 99(2).

16. Magliola R, Laura J, Capelli H. Situación actual de los niños con cardiopatía congénita en Argentina. Arch Argent Pediatr 2000; 98(2):130-3.

17. The World Health Organization. The World Health Reports 1998. Life in the 21st century. A vision for all. http://www.who.int/whr/1998.

18. De Sarrasqueta P, Basso G. Mortalidad postneonatal en la Ciudad de Buenos Aires, 1987. Arch Argent Pediatr 1988; 86:327-33.

19. Petrela R. ¿Es posible una ciencia y una tecnología para ocho millones de personas? Redes, 1994; 1:5-26.




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