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REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA CARDIOVASCULAR
Vol. II - N°3 / Setiembre - Octubre - Noviembre 2004

ARTÍCULO
ORIGINAL
EFECTIVIDAD DE LOS DRENAJES SILICONADOS EN CIRUGÍA CARDÍACA
Autor
Nicolás Brozzi*, Diego Gálvez†,
Alberto
Domenech‡,
Enrico Bertolozzi§, Vicente Cesáreo§,
Luis Diodato**, Daniel Bracco††
Recibido: 02.06.2004
Aceptado: 11.08.2004
Correspondencia: Dr. Alberto Domenech
Hospital
Italiano de Buenos Aires
Gascón 450, Ciudad de Buenos Aires, Argentina
E-mail:
alberto.domenech@hospitalitaliano.org.ar
*Jefe
de residentes
†
Residente de 4° Año
‡
Subjefe de Servicio
§
Médico de planta
** Médico contratado
††
Jefe
de Servicio
RESUMEN
Objetivo
Evaluar la seguridad y la eficacia del empleo de drenajes
siliconados fenestrados en pacientes sometidos a cirugía cardíaca y analizar
ventajas potenciales.
Material y métodos
Se realizó un estudio prospectivo, randomizado, de 100
pacientes consecutivos sometidos a cirugía cardíaca a partir del 1 de
enero de 2002. Los pacientes del grupo A recibieron drenajes siliconados
de 19F* y los del grupo B drenajes convencionales de cloruro de polivinilo
(PVC) de 28.5F y 19.2F (K-227 and K-225) para el drenaje mediastinal y
pleural, respectivamente. Se analizaron los resultados mediante el
test de chi (2) y el test
de T según correspondiera.
Resultados
No se observaron diferencias significativas en edad,
sexo, cirugía realizada, parámetros de coagulación, utilización de antifibrinolíticos
ni en los tiempos quirúrgicos. No hubo diferencias en el sangrado postoperatorio
a intervalos predeterminados. Ningún paciente de ambos grupos presentó
taponamiento cardíaco. Observamos una diferencia significativa en el volumen
total de sangrado (p<0.015), las horas postoperatorias (pop) necesarias
para retirar los drenajes (p<0.001) permitiendo una movilización más precoz
de los drenajes en el grupo A, y el dolor referido por los pacientes al
momento de retirar los drenajes de acuerdo con una escala visual análoga
(p<0.001). Cuatro pacientes murieron en el período postoperatorio inmediato
y se completó el seguimiento hasta 10 meses en el 85% de los pacientes,
no observando diferencias significativas en la incidencia de infección
o eventración de las heridas. Los del grupo A mostraron menor dehiscencia
de heridas y heridas de menor tamaño, presentando un beneficio cosmético.
Conclusiones
Los drenajes siliconados de 19F son tan efectivos como los
drenajes de PVC de mayor tamaño en pacientes con cirugía cardíaca convencional.
Se los puede retirar más precozmente, producen menor dolor y ofrecen beneficios
cosméticos.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 2:176-181)
Palabras clave
Drenajes siliconados - Drenajes multifenestrados - Drenajes mediastinales
- Cirugía cardíaca
* El grupo A recibió en todos los casos drenajes
tipo Blake (Johnson & Johnson Medical S.A.)
RESUMO
EFETIVIDADE DAS DRENAGENS SILICONADAS EM CIRURGIA CARDÍACA
OBJETIVO
Avaliar a segurança e a eficiência do emprego de drenagens
siliconadas fenestradas em pacientes submetidos a cirurgia cardíaca e
analisar vantagens potenciais.
MATERIAL E MÉTODOS
Realizou-se um estudo prospectivo, randomizado, de
100 pacientes consecutivos submetidos a cirurgia cardíaca a partir de
1 de janeiro de 2002. Os pacientes do grupo A receberam drenagens siliconadas
de 19F* e os do grupo B drenagens convencionais de cloruro de polivinilo
(PVC) de 28.5F e 19.2F (K-227 and K-225) para a drenagem mediastinal e
pleural, respectivamente. Analizaram-se os resultados por meio do teste
de chi2 e do teste de T segundo corresponderam.
RESULTADOS
Não se observaram diferenças significativas em idade,
sexo, cirurgia efetuada, parâmetros de coagulação, utilização de antifibrinolíticos
nem nos tempos cirúrgicos. Não houve diferenças no sangramento pós-operatório
a intervalos pré-determinados. Nenhum paciente de ambos os grupos apresentou
tapamento cardíaco. Observamos uma diferença significativa no volume total
do sangramento (p<0.015), as horas pop necessárias para retirar as drenagens
(p<0.001) permitindo uma movilização mais precoce das drenagens no grupo
A, e a dor referida pelos pacientes no momento de retirar as drenagens
de acordo com uma escala visual análoga (p<0.001). Quatro pacientes morreram
no período pós-operatório imediato e completou-se o seguimiento até 10
meses em 85% dos pacientes, sem se observarem diferenças significativas
na incidência de infecção ou eventração das feridas. Os pacientes do grupo
A mostraram menor deiscência de feridas e feridas de menor tamanho, apresentando
um benefício cosmético.
CONCLUSÕES
As drenagens siliconadas de 19F são tão efetivas quanto
as drenagens de PVC de maior tamanho em pacientes com cirurgia cardíaca
convencional. Podem ser retiradas mais precocemente, produzem menor dor
e ofrerecem benefícios cosméticos.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 2:176-181)
Palavras chave
Drenagens siliconadas - Drenagens multifenestradas - Drenagens mediastinais
- Cirurgia cardíaca
SUMMARY
SILICONNED DRAIN EFFECTIVENESS IN CARDIAC SURGERY
Objectives
To evaluate the efficacy and potential advantages of
small-caliber silicone drains in patients undergoing cardiac surgery.
Material and Methods
We conducted a prospective, randomized, clinical trial
of 100 consecutive patients undergoing cardiac surgery beginning on January
1st 2002. Patients in group A received 19F silicone drains* and those
in group B received 28.5F and 19.2F polivynil chloride (PVC) drains (K-227
and K-225) for mediastinal and pleural drainage respectively. Results
were annalized using chi-square test ant t-test as appropriate.
Results
Both
groups were comparable according to age, sex, surgical procedures, coagulation
parameters, antifibrinolitics used, and operative times. There was no
difference in postoperative (pop) bleeding at predetermined intervals.
No patient in either group presented cardiac tamponade. We observed a
statistical difference in total bleeding (p<0.015), pop hours needed to
remove the drains (p<0.001) allowing for an earlier movilization in group
A, and pain referred by the patients at time of drains removal according
to a ten points visual annalog scale (p<0.001). Four patients died in
the immediate postoperative period and ten month follow up was complete
in 85% of patients, showing no difference in the incidence of wound infection
or hernias. Patients in group A showed lower incidence of wound dehiscence
and smaller scars giving them a cosmetic benefit.
Conclusion
19F silicone drains are as effective as bigger PVC drains
for patients undergoing open cardiac surgery. They can be removed earlier,
cause less pain and offer cosmetic benefits.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 2:176-181)
Key words
Siliconned drain - Multifenestration drain - Mediastinal drain - Cardiac
surgery
| |
ABREVIATURAS |
| |
HC |
|
Historia
clínica |
| |
pop |
Postoperatorio |
| |
PVC |
Cloruro
de polivinilo |
INTRODUCCIÓN
El drenaje del mediastino y los espacios pleurales
con drenajes rígidos y de gran calibre es una práctica habitual en cirugía
cardíaca con la intención de evacuar estas cavidades y evitar la formación
de colecciones residuales (1). Los
más difundidos en nuestro medio son los drenajes de cloruro de polivinilo
(PVC) (19.2 y 28.5 F). La práctica cotidiana ha demostrado la eficacia
clínica de este tipo de drenajes y muchos cirujanos sostienen que el volumen
drenado sería proporcional al calibre de los drenajes empleados. Sin embargo,
los drenajes rígidos producen gran disconfort y dolor que resulta más
intenso en el momento de retirarlos (2).
También se ha descrito que pueden producir alteraciones en la ventilación,
originar arritmias cardíacas y hasta lesionar algún puente coronario (3-4).
En la última década se han desarrollado drenajes de silicona
que inicialmente se utilizaron en cirugía general para drenar colecciones
abdominales y recientemente se han comenzado a utilizar en cirugía cardíaca.
Los drenajes de silicona tienen un diámetro menor (19 F)
que los de PVC (19.2 y 28.5 F) utilizados convencionalmente, presentan
4 canales longitudinales independientes que les confieren una superficie
total de absorción mayor que los drenajes de PVC y son flexibles, por
lo que resultarían más confortables mientras están colocados y producirían
menos dolor al momento de retirarlos (5-6)
(Figura 1).
 |
Figura 1.
Drenajes siliconados con cuatro canales laterales.
|
Para establecer la eficacia de los drenajes siliconados e investigar ventajas
potenciales, se desarrolló un estudio prospectivo y randomizado, comparando
los drenajes siliconados con los drenajes de PVC utilizados convencionalmente
(Figura 2).
Figura 2.
Drenajes siliconados y drenajes de PVC en período postoperatorio
inmediato.
|
MATERIAL Y MÉTODOS
POBLACIÓN
Se realizó un estudio prospectivo, randomizado, de 100
pacientes consecutivos sometidos a cirugía cardíaca a partir del 1 de
enero de 2002.
Se discriminó a los pacientes en dos grupos en función del
número de historia clínica (HC) designado al momento de su ingreso
al hospital. En los pacientes con HC impar se utilizaron drenajes siliconados
(grupo A) y en los que tenían HC par drenajes convencionales de
PVC (grupo B).
Se comparó ambos grupos en función de variables preoperatorias,
operatorias y resultados postoperatorios, contemplando estado de coagulación,
tiempos quirúrgicos, débito por los drenajes en la primera hora pop, a
las 3, 12, 24, 36 horas y débito total hasta su extracción.
La distribución de los drenajes la determinó el cirujano
actuante en cada cirugía de acuerdo con la apertura o indemnidad de las
cavidades pleurales, como se observa en la Tabla
1, y los drenajes fueron retirados cuando el débito total
de éstos era inferior a 100 ml en 8 horas.
Se realizó un seguimiento de hasta 10 meses para evaluar
la incidencia de complicaciones alejadas, como dehiscencia de heridas
o eventraciones.
|
NÚMERO
Y POSICIÓN
|
MEDIASTINAL
x 1
|
MEDISTINAL
x 2
|
PLEURAL
IZQUIERDO
|
PLEURAL
DERECHO
|
|
GRUPO
A
|
9
(15%)
|
52
(85%)
|
31
(51%)
|
5
(8%)
|
|
GRUPO
B
|
10
(25%)
|
29
(74%)
|
26
(67%)
|
3
(8%)
|
Tabla 1.
Distribución de los drenajes utilizados en cirugía cardíaca.
|
ÉTICA
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del Hospital
Italiano de Buenos Aires. Se incluyó a todos aquellos pacientes mayores
de 18 años de edad que, habiendo firmado un consentimiento informado,
aceptaron participar del protocolo de investigación clínica.
ESTADÍSTICA
En el análisis estadístico se empleó el test de chi
(2) para las variables categóricas
y el test de T para las continuas.
RESULTADOS
Luego
de la randomización, 61 pacientes recibieron drenajes siliconados multifenestrados
y correspondieron al grupo A, mientras que 39 pacientes constituyeron
el grupo B y utilizaron drenajes convencionales de PVC. La edad media
fue 62 años para ambos grupos (rangos A: 41-82 y B: 40-82 años). El sexo
masculino representó el 74% del grupo A y el 79% del grupo B (p>0.43).
Ambos grupos resultaron comparables respecto del procedimiento realizado,
como se observa en la Tabla 2, cirugía coronaria (A 52%, B 51.5%), coronario
sin circulación extracorpórea (A 11.5%, B 18%), cirugía valvular aórtica
o mitral (A 16.5%, B 17.7%), reemplazo de aorta ascendente (A 6.5%, B
7.7%), cirugías combinadas (A 13%, B 5%) (p>0.27). Un 95% de los pacientes
de cada grupo fue sometido a su primera cirugía cardíaca, mientras que
un 5% de cada grupo constituía reoperaciones en pacientes que presentaban
cirugías cardíacas previas. No se evidenciaron diferencias significativas
respecto al estado de coagulación preoperatorio o postoperatorio, ni al
empleo de antifibrinolíticos intraoperatorios (ipsilon vs. aprotinina:
grupo A 50.5% vs. 10% y grupo B 74.5% vs. 15.3%, respectivamente, p>0.3).
Los tiempos quirúrgicos de ambos grupos fueron comparables:
total de cirugía, 276 minutos en ambos grupos; circulación extracorpórea,
grupo A 109, grupo B 101 minutos (p>0.49); oclusión aórtica, grupo A 66,
grupo B 58 minutos (p>0.29).
|
CIRUGÍA
|
GRUPO
A
|
GRUPO
B
|
TOTAL
|
|
Coronarios
|
39
(64%)
|
27
(69%)
|
66
(66%)
|
|
Valvulares
|
10
(16.5%)
|
7
(18%)
|
13
(17%)
|
|
Aorta
ascendente
|
4
(6.6%)
|
3
(7.7%)
|
7
(7%)
|
|
Combinados
|
8
(13%)
|
2
(5%)
|
10
(10%)
|
Tabla 2 Procedimientos
quirúrgicos realizados.
|
El débito por los drenajes fue comparable a la primera hora
(A 102 ml, B 97 ml), 3 horas (A 181 ml, B 184 ml), 12 horas (A 309 ml,
B 371 ml), 24 horas (A 414 ml, B 505 ml) y 36 horas (A 694 ml, B 632 ml).
La Tabla 3 y Figura
2 ilustran el débito por los drenajes a intervalos predeterminados.
Ningún paciente de ambos grupos presentó taponamiento cardíaco ni requirió
reoperación por sangrado en este período.
|
TIEMPO
POP
(Horas)
|
1
|
3
|
12
|
24
|
36
|
TOTAL
(Media)
|
RANGO
DE DÉBITO
|
|
Grupo
A
|
102
|
181
|
309
|
414
|
694
|
451
|
130-1370
|
|
Grupo
B
|
97
|
184
|
371
|
505
|
632
|
593
|
185-1250
|
|
p
|
NS
|
NS
|
NS
|
NS
|
NS
|
<0.015
|
NS
|
Tabla 3 Débito
por los drenajes.
|
Se evidenció una diferencia significativa en el débito total
de los drenajes (A 451 ml, B 593 ml) (p<0.015), el tiempo de extracción
de los drenajes (grupo A 30 horas, rango 20 a 36 horas y grupo B 36 horas,
rango 20 a 48 horas; p<0.001) y el dolor atribuido por los pacientes a
los drenajes en una escala visual análoga de 10 puntos, como se observa
en la Figura 3,
ya que en el grupo A el 77% refirió dolor entre nulo y 3 puntos, mientras
que 61% de los pacientes del grupo B refirió dolor entre 4 y 10 puntos
(p<0.001). No se pudo cuantificar el dolor en 2 pacientes del grupo A
(3.3%) y 6 del B (15.45%) por encontrarse con asistencia ventilatoria
mecánica el momento de retirar los drenajes.
Figura 3.
Débito por los drenajes.
|
Se realizó un seguimiento de hasta 10 meses en el 90% de
los pacientes. No se observó diferencia significativa en la incidencia
de infección de heridas o eventraciones. En los pacientes del grupo A
se observó un beneficio cosmético al presentar heridas de menor tamaño
y menor incidencia de dehiscencia de las heridas correspondientes a los
drenajes (1.8% vs. 12%, p<0.05).
Figura 4.
Dolor referido por los pacientes al momento de retirar los drenajes.
|
DISCUSIÓN
El
drenaje del mediastino y las pleuras es necesario luego de la cirugía
cardíaca para prevenir el taponamiento y ocasionalmente hemotórax o neumotórax.
Hasta tiempos recientes se aplicaba el concepto de que la efectividad
del drenaje estaba en relación con el calibre de los tubos utilizados.
En la última década se han utilizado drenajes flexibles de menor calibre,
incluso del tipo “pig tail” para evacuar colecciones abdominales
o retroperitoneales con resultados satisfactorios y recientemente se han
publicado experiencias de su aplicación en cirugía cardíaca convencional
(5, 8).
Nuestros resultados coinciden con los publicados previamente
en cuanto a que los drenajes siliconados resultan tan eficaces como los
drenajes convencionales de PVC.
Otro aspecto beneficioso de los drenajes de silicona
es que son más flexibles y de menor calibre que los utilizados convencionalmente.
Si bien no se lo pudo documentar objetivamente, se ha observado un mayor
confort durante el período postoperatorio inmediato en aquellos pacientes
que recibieron drenajes de silicona. Se ha descrito la posibilidad de
movilizar a los pacientes con los drenajes aún colocados en el tórax y
conectados a reservorios valvulados de 100 o 200 ml, como los utilizados
en cirugía abdominal (7).
Un problema potencial de los drenajes convencionales de PVC
es la posibilidad de distorsionar los puentes coronarios, generar lesiones
por decúbito o incluso aspirar algún puente por la presión negativa aplicada
sobre los reservorios (3, 4). Estos
mecanismos han sido descritos previamente como mecanismos de complicaciones
postoperatorias. Los drenajes siliconados son flexibles y se pueden ofrecer
con facilidad a la cara inferior del corazón y al mediastino posterior
para drenar adecuadamente las regiones de decúbito durante el período
postoperatorio inmediato. Al presentar 4 canales laterales longitudinales,
el área efectiva de absorción resulta mayor que la de los drenajes de
PVC y es menos probable que se ocluyan con coágulos los 4 canales en toda
su extensión, permaneciendo permeables durante todo el tiempo que se los
utiliza. Además, la sangre drena por capilaridad a lo largo de los canales
laterales de los drenajes de silicona, por lo que se forman menos coágulos
en todo el trayecto del drenaje hasta su conexión con el reservorio. Debido
a su flexibilidad y menor calibre, sería menos probable que produjeran
lesiones por decúbito. Finalmente, al presentar largos canales laterales
longitudinales en lugar de orificios puntuales, resultaría menos probable
que con los drenajes de silicona se genere el vacío que podría aspirar
algún puente coronario.
CONCLUSIONES
Los
drenajes siliconados fenestrados de 19F resultan eficaces y seguros para
su empleo en postoperatorio de cirugía cardíaca convencional. Se los puede
extraer precozmente y generan menos dolor que los convencionales al momento
de retirarlos. Ofrecen un beneficio cosmético que sería más importante
en procedimientos mínimamente invasivos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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systems. Ann Thorac Surg 1975; 19:261-8.
2. Owen S, Gould D. Underwater seal chest drains: the patients
experience. Journal of Clinical Nursing 1997; 6:215-25.
3. Taub PJ, Lajam F, Kim U. Erosion into the subclavian artery
by chest tube. J Trauma 1999; 47:972-4.
4. Barr EY, Ross A, Kablawi A, Egenburg S. Potentially dangerous
negative intrapleural pressures generated by ordinary pleural drainage
systems. Chest. 2001; 119(2):511-4.
5. Obney JA, Barnes MJ, Lisagor PG, Cohen DJ. A method for mediastinal
drainage after cardiac procedures using small silastic drains. Ann Thoracic
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6. Akowuah E, Ho EC, George R, Brennan K. Less pain with flexible
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after cardiac surgery.
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8. Lancey RA, Gaca C, Vander Salm TJ. The use of smaller, more
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