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REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA CARDIOVASCULAR
Vol. II - N°3 / Setiembre - Octubre - Noviembre 2004

ARTÍCULO
ORIGINAL
CIRUGÍA CARDÍACA EN PACIENTES DE BAJO PESO AL NACER. ESPERAR
O NO ESPERAR, ESA ES LA PREGUNTA
Autor
Marcelo Cardarelli*
Recibido: 06.05.2004
Aceptado: 15.07.2004
Correspondencia: Dr. Marcelo G. Cardarelli
University
of Maryland Medical System
22 South Greene St., Suite N4W94, Baltimore, MD 21201
Telefone:
410-328-5842 / Fax: 410-328-2750
E-mail:
mcard001@umaryland.edu
*MD.
Director pediatric cardiac surgery, University of Maryland Medical System
RESUMEN
La influencia de la edad
postmenstrual en la mortalidad y la estadía hospitalaria de pacientes
de bajo peso al nacer sometidos a cirugía cardíaca fue investigada.
Entre 1993 y 2002, 37 pacientes consecutivos, con un peso
<2.5 kg y con cardiopatía congénita crítica fueron tratados en nuestra
institución.
En el momento de la cirugía, la edad postmenstrual promedio
fue de 36.7 semanas (rango=31-43) y el peso promedio fue de 1.9 kg (rango
1.1-2.5 kg)
Las indicaciones quirúrgicas fueron: coartación de aorta
(CoA) (8), comunicación inter-ventricular (CIV) (2), CIV/ventana
aorto-pulmonar (1), CIV/interrupción arco aórtico(1), tetralogía de
Fallot (TF) (5), atresía pulmonar (AP) (1), TF/AP (3), TF/válvula
pulmonar ausente (29, VSD/CoA (2), transposición grandes vasos (2), anomalía
total retorno venoso (ATRV) (1), ATRV/VSD/atresia tricuspídea (1),
AP/ATRV (1), AP/séptum intacto (3), doble tracto de salida de ventrículo
derecho/CoA (1), hypoplasia de cavidades izquierdas (1), Ebstein neonatal
(1), doble arco aórtico/CIV (1), circulación extracorpórea se utilizó
en 16 de los 37 pacientes.
La sobrevida quirúrgica (30 días) fue del 87.8% mientras
que la sobrevida hospitalaria fue del 81.1%. La estadía hospitalaria promedio
fue de 37.8 días (rango 5-124). La edad postmenstrual no tuvo efecto alguno
en la mortalidad o la hospitalización postoperatoria. La mortalidad en
nuestras manos fue más alta cuando la atresia pulmonar fue parte del diagnóstico
(p=0.06) o cuando el paciente necesitó más de una intervención quirúrgica
(42.3%).
La mortalidad en este grupo de pacientes es aceptable, mientras
que la hospitalización es prolongada. Basados en nuestros resultados,
el manejo médico a la espera de maduración orgánica de los pacientes de
bajo peso al nacer no garantiza una mayor sobrevida y tampoco reduce la
estadía hospitalaria.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 3:164-70)
Palabras clave
Neonato - Congénita - Corazón - Cirugía
RESUMO
CIRURGIA CARDÍACA EM PACIENTES DE BAIXO PESO AO NACER
ESPERAR OU NÃO ESPERAR, EIS A PERGUNTA
A
influência da idade pós-menstrual na mortalidade e a estadia hospitalar
de pacientes de bajo peso ao nascer submetidos a cirurgia cardíaca foi
investigada. Entre 1993 e 2002, 37 pacientes consecutivos, com um peso
< 2.5 kg e com cardiopatia congênita crítica foram tratados em nossa instituição.
No momento da cirurgia, a média de idade pós-menstrual foi
de 36.7 semanas (faixa=31-43) e a média de peso foi de 1.9 kg (faixa 1.1-2.5
kg)
As indicações cirúrgicas foram: coarctação de aorta
(CoA) (8), comunicação interventricular (CIV) (2), CIV/janela aorto-pulmonar
(1), CIV/interrupção do arco aórtico (1), tetralogia de Fallot
(TF) (5), atresia pulmonar (AP) (1), TF/AP (3), TF/válvula pulmonar
ausente (2), VSD/CoA (2), transposição de grandes vasos (2), anomalia
total retorno venoso (ATRV) (1), ATRV/VSD/atresia tricúspide (1),
AP/ATRV (1), AP/septo intacto (3), duplo trato de saída de ventrículo
derecho/CoA (1), hypoplasia de cavidades esquerdas (1), Ebstein neonatal
(1), duplo arco aórtico/CIV (1), circulação extracorpórea utilizou-se
em 16 dos 37 pacientes.
A sobrevida cirúrgica (30 días) foi de 87.8% enquanto
a sobrevida hospitalar foi de 81.1%. A estadia hospitalar média foi de
37.8 dias (faixa 5-124). a idade pós-menstrual não teve conseqüência alguma
na mortalidade ou na hospitalização pós-operatória. A mortalidade em nossas
mãos foi mais alta quando a atresia pulmonar foi parte do diagnóstico
(p=0.06) ou quando o paciente necessitou mais de uma intervenção cuirúrgica
(42.3%).
A mortalidade neste grupo de pacientes é aceitável, enquanto
a hospitalização é prorrogada. Baseados em nossos resultados, o manejo
médico à espera de maduração orgânica dos pacientes de baixo peso ao nascer
não garante uma sobrevida maior e também não reduz a estadia hospitalar.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 3:164-70)
Palavras chave
Neonato - Congênita - Coração - Cirurgia
SUMMARY
CARDIAC SURGERY IN LOW WEIGHT BORN PATIENTS
THE QUESTION IS: TO WAIT OR NOT
The role of post-menstrual age in low birth weight
neonates as an indicator of organs maturation, and its influence on mortality
and hospital length of stay (LOS) after cardiac surgery was investigated.
Between 1993 and 2002, 37consecutive patients with critical
congenital heart disease and a weight of <2.5 kg were treated at our Institution.
Post-menstrual age at the time of surgery averaged 36.7 weeks
(31-43), and mean weight was 1.9 kg (1.1-2.5). Indications for surgery
were: CoA (8), VSD (2), VSD/CoA (2), VSD/AP window (1), VSD/IAA (1), ToF
(5), PA (1), ToF/PA (3), ToF/absent valve (2), TGA (2), TAPVR (1), TAPVR/VSD/tricuspid
atresia (1), TAPVR/PA (1), PA/IVS (3), DORV/CoA (1), HLHS (1), Ebstein/pulmonary
stenosis (1), VSD/double aortic arch (1). Sixteen patients underwent repair
with the use of extra-corporeal circulation and 21 without it.
Thirty day survival was 87.8% (33/37 patients) while overall
hospital survival was 81.1%. (30/37 patients). Length of stay was 37.8
days (5-124 days)
Post-menstrual age had no effect on mortality or hospital
length of stay. Mortality was higher when pulmonary atresia was part of
the diagnosis (p=.06) or when more than one surgical procedure was needed
during the same hospital stay (42.3%)
Mortality in this group of patients is acceptable while LOS
is prolonged. Based on our results a delayed surgical intervention does
not warrant a better outcome or a shorter hospital stay.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 3:164-70)
Key words
Newborn - Congenital - Heart - Surgery
| |
ABREVIATURAS |
| |
AP |
|
Atresía
pulmonar |
| |
ATRV |
|
Anomalía
total retorno venoso |
| |
CEC |
|
Circulación
extracorpórea |
| |
CIV |
|
Comunicación
interventricular |
| |
CoA |
|
Coartación
de aorta |
| |
EN |
|
Entercolitis
necrotizante |
| |
PTFE |
|
Politetrafluoroetileno |
| |
TF |
|
Tetralogía
de Fallot |
INTRODUCCIÓN
A
pesar de la reluctancia inicial por parte de la comunidad cardiológica
y quirúrgica mundial, la cirugía cardíaca del recién nacido continuó su
evolución durante los últimos 20 años (1).
Gracias a un conocimiento más profundo de la fisiología neonatal, los
cuidados postoperatorios, los avances tecnológicos y un entrenamiento
quirúrgico superespecializado, hoy se pueden obtener resultados remarcables.
Una aventura similar comenzó al término del último siglo
en el manejo de los pacientes portadores de cardiopatías congénitas con
bajo peso al nacer (<2.5 kg). Los mismos temores que se manifestaron respecto
a la cirugía cardíaca en neonatos hace 20 años han regresado, de manera
más intensa y tal vez más justificada por cuanto se trata ahora de pacientes
mucho más frágiles y de menor peso.
En el pasado, varios autores han tratado de responder al
siguiente interrogante: ¿es beneficioso dilatar los tiempos quirúrgicos
en pos de alcanzar un mayor desarrollo somático y maduración orgánica?
La respuesta parece encontrarse en la clara tendencia al
tratamiento temprano de estas patologías sin importar el peso. Aquí presentamos
nuestra estrategia quirúrgica y los resultados en esta población, con
un énfasis particular en la influencia de la edad postmenstrual del recién
nacido de bajo peso (como índice indirecto de maduración) al momento
de la cirugía y su efecto en la mortalidad y la internación hospitalaria.
MATERIAL Y MÉTODOS
Este
es un trabajo retrospectivo de nuestra base de datos e historias clínicas,
aprobado por el Comité de Etica de la Universidad.
Entre 1993 y 2002, 37 pacientes consecutivos, con malformaciones
cardíacas críticas y bajo peso al nacer, fueron tratados quirúrgicamente
en nuestra institución. Los pacientes con diagnóstico aislado de ductus
arteriosus fueron excluidos. Quince variables pre, intra y postoperativas
fueron estudiadas como potenciales factores de riesgo para mortalidad
y estadía prolongada (Tabla 1).
VARIABLES |
| Preoperatorio |
| Sexo |
| Peso (kg) |
| Edad postmentrual |
| Raza |
| Prostaglandinas
E1 |
| Hemorragia intracraneal |
| Ventilación
mecánica |
| Quirúrgicas |
| Tiempo de circulación
extracorpórea |
| Clampeo aórtico |
| Paro circulatorio
con hipotermia profunda |
| Técnica
quirúrgica (con o sin CEC) |
| Cirugía
paliativa o correctiva |
| Postoperatorio |
| Cierre de tóraz
en segundo tiempo |
| Estadía
hospitalaria |
| Mortalidad hospitalaria |
La edad postmenstrual fue calculada a partir de la edad al momento de
la operación (en días), dividiéndola por 7 y sumando el producto
(semanas) a la edad gestacional calculada (desde el primer día
de la última menstruación de la madre).
El peso al momento de la cirugía osciló entre 1.1 kg y 2.5
kg (media 1.9 kg). El sexo de los pacientes fue 23 masculinos y
14 femeninos y la constitución racial del grupo fue 20 de raza africana,
15 europea y 2 hispánica. Los diagnósticos se pueden ver en la Tabla 2.
(Tabla 2)
Durante la cirugía se utilizó circulación extracorpórea
en 16 pacientes (Grupo CEC), mientras que 21 pacientes fueron tratados
sin el uso de circulación extracorpórea (Grupo no-CEC).
DIAGNÓSTICOS |
|
| Coartación
de aorta (CoA) |
(8) |
| Comunicación
intraventricular (CIV) |
(2) |
| CIV/
Ventana aorto pulmonar |
(1) |
| CIV/
Interrupción Arco Aórtico |
(1) |
| Tetralogía
de Fallot (TF) |
(5) |
| Atresia
Pulmonar (AP) |
(1) |
| TF
/ AP |
(3) |
| TF
/ Válvula Pulmonar ausente |
(2) |
| VSD/
CoA |
(2) |
| Transposición
Grandes Vasos |
(2) |
| Anomalía
Total Retorno Venoso (ATRV) |
(1) |
| ATRV
/ VSD/ Atresia Tricuspídea |
(1) |
| AP
/ATRV |
(1) |
|
AP /Séptum
Intacto
|
(3) |
| Doble
Tracto de Salida de Ventrículo Derecho/ CoA |
(1) |
| Hipoplasia
de cavidades izquierdas |
(1) |
| Ebstein
Neonatal (con estenosis pulmonar) |
(1) |
| Doble
Arco Aórtico / CIV |
(1) |
Preoperatorio
Aquellos pacientes con lesiones ductus-dependiente
fueron puestos en goteo de prostaglandina E1 (n=24), mientras que 17 pacientes
fueron intubados de manera electiva. Cuando la cirugía planeada involucraba
el uso de CEC se realizó un examen ultrasonográfico del sistema nervioso
central para descartar hemorragias intracraneales preoperatorias (positivo
en 2 pacientes).
Otras morbilidades prequirúrgicas incluyeron hidrocefalia
(n=1), síndrome alcohol-fetal (n=1); síndrome de DiGeorge (n=2); síndrome
de VACTER (n=1) y enterocolitis necrotizante (EN) en un paciente.
En 10 pacientes la cirugía fue retrasada más allá de pasadas
las dos semanas de realizado el diagnóstico. Las razones para la espera
prolongada fueron extremo bajo peso al nacer (<1.5 kg) en 7 pacientes;
EN (n=1) y 2 casos al comienzo de nuestra experiencia en los que arbitrariamente
se decidió esperar por más días. El resto de los casos fueron operados
en las 2 primeras semanas de establecido el diagnóstico. Todos los pacientes,
más allá del tiempo de espera, tenían al momento de la operación un peso
menor a los 2.5 kg.
Intraoperatorio
Grupo CEC
Las intervenciones quirúrgicas en este grupo
incluyeron: cirugía correctiva de la Tetralogía de Fallot (n=4); agrandamiento
del arco aórtico y cierre de comunicación interventricular (n=2); Damus-Kaye-Stanzel
(n=1); agrandamiento del tracto de salida de ventrículo derecho (n=1);
switch arterial (n=2); cierre de comunicación interventricular (n=2);
anomalía total del retorno venoso (n=1); cierre de comunicación interventricular
y ventana aorto-pulmonar (n=1); operación de Starnes por Ebstein neonatal
(n=1), anomalía total del retorno venoso y unifocalización de las arterias
pulmonares (n=1).
Todos los pacientes de este grupo fueron canulados a través
de una esternotomía mediana. El flujo de la bomba de CEC fue calculado
entre 150-200 cc/kg/minuto y la presión arterial media fue mantenida entre
20 y 30 mm Hg. El priming de la bomba de CEC se obtuvo con una
combinación de glóbulos rojos lavados, plasma fresco congelado y albumina
al 5%, calculando un hematocrito cercano al 24% durante CEC. La oxigenación
estuvo a cargo de un oxigenador Minimax (Medtronic, Grand Rapids, Michigan),
y tubos plásticos de 1/4-pulgada. Para culminar el circuito se utilizaron
bombas de rodillo debido a la alta resistencia arterial.
El equilibrio ácido-base fue ajustado utilizando una estrategia
basada en pH Stat para mejorar la protección cerebral (2,
3). Todos los pacientes fueron enfriados a una temperatura
naso-faríngea de 18Cº por un período no inferior a los 20 minutos en preparación
para un período de paro circulatorio, técnica utilizada en 14/16 pacientes
del grupo.
Solución para cardioplegia anterógrada con sangre (dosis
= 20-30 cc/kg) se utilizó en 13 pacientes. En el resto de los pacientes
del grupo la protección miocárdica se basó en hipotermia generalizada
y local.
Se utilizaron cánulas standard (Bard Vascular, Havrill,
MA) para estos casos excepto en el paciente que pesaba 1.1 kg (ventana
aorto-pulmonar y comunicación interventricular). En este caso particular
la canulación aórtica se realizó con una cánula/aguja de cardioplegia
neonatal de 4 French/18 gauge y un conector para venteo aórtico en Y (product
# 10218 y 10005 Medtronic-DLP, Grand Rapids, Michigan).
Grupo No-CEC
Los tratamientos en este grupo consistieron en
cirugía de la coartación de aorta (n=8); coartación de aorta y cerclaje
pulmonar (n=1), anastomosis sistémico-pulmonar con prótesis (n=6), shunt
central (n=2), cerclaje aislado de arteria pulmonar (n=2), anastomosis
de Blalock-Taussig (n=1) y división de doble arco aórtico (n=1).
Excepto los pacientes que recibieron una anastomosis central,
el resto fueron operados a través de toracotomías posterolaterales.
En todos los casos de anastomosis con interposición de prótesis
se utilizó un tubo de 3.5 mm de diámetro de Gore-tex (W. L. Gore &
Assoc., Inc., Flagstaff, AZ). Los cerclajes pulmonares fueron ajustados
hasta obtener una saturación de oxígeno entre el 80 y el 85%.
Aunque para facilitar el análisis de los datos los pacientes
se dividieron en dos grupos (CEC y No-CEC) una segunda evaluación,
la cual no fue el objeto central de este estudio, se llevó a cabo para
apreciar cuántos procedimientos tuvieron un objetivo puramente paliativo
o la corrección total del defecto original. Catorce pacientes recibieron
tratamiento paliativo (CEC=2, No-CEC=12), mientras que en 23 casos se
apuntó a una cirugía correctiva total (CEC=14, No-CEC=9).
Postoperatorio
Independientemente del diagnóstico, todos los
pacientes regresaron de la sala de operaciones intubados y con respiración
mecánica a presión positiva. Aquellos pacientes con riesgo de hipertensión
pulmonar se manejaron con un protocolo de bloqueo muscular, sedación intensa,
succión del tubo endotraqueal con 2 enfermeras y una estrategia de hiperventilación
moderada e hipocapnea. Cuando estas medidas no fueron suficientes se utilizo
óxido nítrico en la mezcla de gases respirados a la concentración efectiva
mínima. El tratamiento del dolor estuvo de acuerdo con consideraciones
clínicas (4).
Todos los pacientes recibieron cefazolina para profilaxis
infecciosa hasta que los drenajes torácicos fueron removidos. El tórax
se dejo abierto en 14 de los 16 pacientes del grupo CEC, cerrando los
bordes de la herida con una membrana de PTFE (W. L. Gore & Assoc. Inc.,
Flagstaff, AZ) de 0.6 mm de grosor y una sutura monofilamento. Cuando
el tórax permaneció abierto, los pacientes fueron sedados con un goteo
de fentanilo y benzodiazepinas endovenosas intermitentes.
ESTADÍSTICAS
La
edad postmenstrual así como también otros factores de riesgo fueron estudiados
(Tabla 2) en relación con
su influencia en la mortalidad (regresión logística simple y múltiple)
y la estadía hospitalaria (regresión lineal simple y múltiple).
El T test se utilizó en los casos correspondientes.
RESULTADOS
Edad
postmenstrual. La edad postmenstrual promedio al momento de la cirugía
fue de 36.7 semanas (31-43 semanas). Aquellos pacientes nacidos
con una edad gestacional baja (entre 26 y 34 semanas de embarazo)
esperaron un promedio de 37.6 días para su cirugía. Mientras que los nacidos
entre 34 y 39 semanas de embarazo tuvieron una espera entre diagnóstico
y cirugía de sólo 9.2 días. Sólo 6 pacientes fueron operados por debajo
de las 34 semanas de edad postmenstrual. La mortalidad hospitalaria no
fue afectada por la edad postmenstrual (p=0.6)
Resultados Grupo CEC. Aunque no hubo ningún caso
de mortalidad quirúrgica (primeros 30 días) entre los pacientes
del grupo CEC, hubo 3 muertes intrahospitalarias en el mismo. La primera
en el día postoperatorio 100 luego de un switch arterial debido a linfoangiectasia
del recién nacido (un cateterismo postoperatorio no demostró anomalías
cardíacas o problemas coronarios residuales). La segunda mortalidad
intrahospitalaria fue en un paciente con atresia pulmonar y comunicación
intraventricular, quien falleció a causa de un neumotórax agudo en el
día número 60 del postoperatorio. Finalmente, se desconoce la causa de
muerte en el tercer paciente, luego de cirugía correctiva para Tetralogía
de Fallot con ausencia de válvula pulmonar, quien falleció en el día 56
del postoperatorio y en quien no se obtuvo una autopsia. Resumiendo, la
sobrevida hospitalaria para el grupo CEC fue del 81.2%.
Otros valores importantes en este grupo fueron. La respiración
mecánica asistida preparatoria se necesitó con mayor frecuencia en este
grupo (p=0.03).
Los tiempos quirúrgicos fueron en promedio de 121 minutos
de CEC (rango=65-177), de 55 minutos para el clampeo de aorta (rango=12-93)
y de 36 minutos para el paro circulatorio con hipotermia profunda (rango=9-74).
El cierre de la esternotomía en un segundo tiempo se realizó
entre el día 1 y 8 del postoperatorio (promedio=4 días).
Resultados del Grupo No-CEC. Este grupo tuvo una mayor
mortalidad inicial (4/21 pacientes en los primeros 30 días) pero
no hubo otras mortalidades hasta el alta hospitalaria.
Las cuatro mortalidades en este grupo incluyen 1 paciente
con síndrome de VACTER, coartación de aorta, CIV y fístula tráqueo-esofágica;
1 paciente con atresia pulmonar y 2 pacientes con atresia pulmonar y septum
interventricular intacto. Ninguna mortalidad en este grupo fue seguida
de autopsia. En resumen, la sobrevida hospitalaria para el grupo No-CEC
fue del 81% y la combinada para ambos grupos fue del 81.1% (30/37 pacientes).
Estadía hospitalaria. La estadía hospitalaria para
aquellos pacientes que fueron dados de alta tuvo un promedio de 37.8 días
(rango=5 a 124 días).
La edad postmenstrual no tuvo relación estadística con la
permanencia en el hospital (p=0.20), sin embargo, y como se esperaba,
el uso de CEC prolongó la hospitalización aunque no de manera estadísticamente
significativa.
El promedio de estadía hospitalaria para el grupo CEC fue
de 56 días (95%IC 37.1-74.9) y de 35.4 días (95%IC 14.9-55.8) para el
grupo No-CEC (p=0.06).
Aunque no es el objetivo de este trabajo, la estadía hospitalaria
no fue estadísticamente significativa cuando el tipo de cirugía fue paliativa
(34.7 días, 95% IC 8.3-61) o correctiva (50.2 días, 95%IC 33.2-67.2).
Complicaciones quirúrgicas. Las complicaciones postoperatorias
más frecuentes fueron: quilotórax (n=3), recoartación de la aorta (n=2),
isquemia del brazo en un caso donde la arteria subclavia izquierda se
utilizó para reparar una coartación de aorta, EN (n=2), sepsis (n=1) y
finalmente infección de córnea en un paciente con cultivo de sangre positivo
que requirió eventualmente trasplante de la misma. En ningún caso en el
grupo CEC se encontró hemorragia intracraneal postoperatoria.
En 2 pacientes del grupo CEC al finalizar la operación se
dejó un catéter de diálisis peritoneal de manera profiláctica, pero se
utilizó en sólo uno de ellos (1.1 kg de peso). En 3 casos fue necesario
utilizar marcapasos temporario en el postoperatorio inmediato, uno de
ellos con cierre de comunicación interventricular y 2 casos de Tetralogía
de Fallot con cirugía correctiva, quienes desarrollaron bloqueo cardíaco
de segundo grado.
Siete pacientes fueron sometidos a más de una intervención
quirúrgica durante su internación. Las reoperaciones fueron mucho más
frecuentes (n=5) en el grupo No-CEC (p=0.01). La mortalidad para el grupo
de pacientes sometidos a más de una cirugía fue del 42.3% (3/7 pacientes).
DISCUSIÓN
El proceso de maduración del recién nacido continúa
más allá del útero, especialmente en los niños nacidos pretérmino. Este
proceso abarca un número de órganos (hígado, pulmones, etc.) de
vital importancia durante el postoperatorio.
Mientras que todos los pacientes en nuestro estudio tienen
una variable en común (cirugía por debajo de los 2.5 kg), hubo
diferentes grados de maduración entre ellos. Con una edad gestacional
(por diagnóstico clínico) de entre 26 y 39 semanas (promedio
34 semanas), la influencia del estado de maduración orgánico en el
resultado quirúrgico y la estadía postoperatoria sólo sería posible si
todos los pacientes fuesen operados dentro de los primeros días de vida.
Creemos que la mejor manera de ajustar los resultados al proceso de maduración
orgánico es la de calcular la edad postmenstrual de los neonatos al momento
de ser sometidos a cirugía.
En los 10 pacientes en los que la cirugía se pospuso por
más de 14 días (rango=17 a 115) la mortalidad fue similar a la del resto
de los casos, sin embargo la ganancia de peso (7.5 gramos/día) fue muy
inferior a la esperada en un recién nacido normal. A pesar de la larga
espera (hasta 115 días en un caso), el peso final antes de la operación
nunca sobrepasó los 2.5 kg.
A pesar del resultado negativo de este trabajo, ya que la
edad postmenstrual no afectó la mortalidad y/o la estadía hospitalaria,
otros datos significativos fueron evidentes. En nuestras manos el diagnóstico
de atresia pulmonar acarreó una mayor mortalidad (p=0.06), probablemente
debido a que en su manejo quirúrgico primó la cirugía paliativa sobre
la posibilidad de una corrección total (p=0.002). El uso de CEC no afectó
la mortalidad como podría esperarse, pero sí resulto en una hospitalización
más prolongada, aunque no estadísticamente significativa.
Existe una tendencia a argumentar que, cuando nos confrontamos
con recién nacidos de bajo peso y cardiopatías congénitas, debemos asumir
una actitud expectante y de apoyo médico hasta que el proceso de maduración
extrauterino es alcanzado. Sin embargo, el parámetro de maduración ideal
para realizar cirugía menos riesgosa es muy difícil de establecer y nuestra
experiencia parece no parece sostener esa actitud.
Otras publicaciones muestran una estadía hospitalaria media
similar a la nuestra, aunque desafortunadamente esos trabajos no exploran
en profundidad las relaciones de distintas variables con la estadía hospitalaria
(5, 6). Hasta el momento de escribir
este trabajo, muy pocas publicaciones se han dedicado a describir una
visión global del problema (5-10).
En concordancia con esos trabajos nosotros hemos encontrado que mientras
la mortalidad en estos casos es aceptable, el número y severidad de las
complicaciones posoperatorias constituye el mayor obstáculo para la adopción
de un tratamiento universal temprano y agresivo de este problema.
Como cirujanos cardiovasculares pediátricos hemos aprendido
por nuestras experiencias en los niños nacidos a término que la regresión
de los efectos de las cardiopatías congénitas en general y los de la cianosis
en particular deberían ser el objetivo principal de un tratamiento temprano
(1, 11). Esos objetivos no son diferentes, o al menos no deberían
serlo, en este grupo especial de pacientes de bajo peso. Más aún, la corrección
total de defectos cardíacos a temprana edad minimizaría el número de cirugías
que estos niños tendrán durante su vida, con el consecuente beneficio
social, familiar y económico.
La cirugía paliativa, por otro lado, no parece poseer mayores
beneficios si el objetivo principal es ganar maduración orgánica. Sus
efectos, si los hay, pueden terminar siendo contraproducentes (displasia
de las arterias pulmonares como consecuencia de una anastomosis) (12).
Estas lesiones iatrogénicas necesitarán nuestra atención, antes de lo
esperado, contribuyendo así a la sumatoria de morbilidades y a la mortalidad
a la que el paciente está sujeto. Tanto en nuestra experiencia como en
la de otros centros, muy poco se obtiene en término de sobrevida dilatando
el abordaje quirúrgico o tratando de ganar maduración orgánica a través
del uso de cirugías paliativas (6, 8).
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Argentina de Cirugía Cardiovascular ®
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