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REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA CARDIOVASCULAR
Vol. II - N°3 / Setiembre - Octubre - Noviembre 2004

ARTÍCULO
ORIGINAL
APROXIMACIÓN A UNA NUEVA COMPRENSIÓN DE LA ARTERIOSCLEROSIS:
INFECCIONES ASOCIADAS CON CHLAMYDIA Y MYCOPLASMA Y BAJA INMUNIDAD
Autores
María de Lourdes Higuchi*, Nadia
Sambiase*, José Gois*, José Ramires
Recibido: 07.06.2004
Aceptado: 08.07.2004
Correspondencia: Dra. María de Lourdes Higuchi
Instituto
do Coração do Hospital das Clínicas da FMUSP
Laboratório
de Anatomia Patológica - INCOR
Av. Dr. Enéas de Carvalho Aguiar, 44 - Cerqueira César, Sao
Pablo,
05403-000, Brasil
Telefone:
11 30695000
E-mail:
anplourdes@incor.usp.br
*MD
RESUMEN
En las últimas décadas,
la idea concebida por Virchow en 1856 de que la arteriosclerosis podría
ser un proceso inflamatorio del vaso(1)
retornó a ser considerada, ahora con nuevos enfoques por el uso de técnicas
de biología celular y molecular(2).
En esta nueva concepción, las lipoproteínas tendrían un papel fundamental,
puesto que éstas entrarían y se acumularían en el espacio subendotelial
por una disfunción de la célula endotelial. El descubrimiento de la vía
metabólica(3) y de los receptores
LDL(4), y la hipótesis oxidativa de
la arteriosclerosis(5) contribuyeron
para el concepto actual de que ésta es una enfermedad inflamatoria.
Partículas de colesterol que ingresan al interior de la pared
del vaso, se oxidarían y llevarían a la activación de macrófagos y el
desarrollo de la inflamación, con aumento de citocinas y radicales libres
de oxígeno. En los últimos años, agentes infecciosos o sus productos han
sido señalados como posibles participantes en la inducción de inflamación,
tanto en el desarrollo de la placa de ateroma como en su inestabilidad6,
7, pero con resultados discutibles(8, 9).
En una secuencia de trabajos realizados en el laboratorio
de Patología del InCor, verificamos co-infección en el tejido por Mycoplasma
pneumoniae y Chlamydia pneumoniae en placas arterioscleróticas,
cuya cantidad se relaciona con la intensidad de la inflamación. Analizamos
este aspecto tanto en la placa arteriosclerótica estable y en la placa
rota asociada a infarto del miocardio, como en placas iniciales que caracterizan
el comienzo de la aterogénesis. Estudiamos también el suero circulante
buscando detectar posibles diferencias morfológicas en el suero de pacientes
de edad avanzada con y sin arteriosclerosis que pudiesen estar relacionadas
con la presencia de estos agentes infecciosos. Estudiamos también si en
la arteriosclerosis acelerada del trasplante cardíaco podría haber elevación
de estos elementos en el vaso ya que hay importante inmunodepresión en
este procedimiento terapéutico.
Así, la presente revisión es un resumen de este conjunto
de trabajos que buscan certificar con datos anátomo-patológicos la tesis
de que agentes infecciosos participan activamente en la aterogénesis humana.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 3:156-63)
Palabras clave
Arteriosclerosis - Chlamydia - Mycoplasma
RESUMO
APROXIMAçãO A UMA NOVA COMPREENSãO DA ARTERIOSCLEROSE: INFECçõES ASSOCIADAS
COM CHLAMYDIA & MYCOPLASMA E BAIXA IMUNIDADE
Nas
últimas décadas, a idéia concebida por Virchow em 1856 de que a arteriosclerose
poderia ser um processo inflamatório do vaso (1)
retornou a ser considerada, agora com novos enfoques pelo uso de técnicas
de biologia celular e molecular (2).
Nesta nova concepção, as lipoproteínas teriam um papel fundamental, pois
entrariam e se acumulariam no espaço subendotelial por uma disfunção da
célula endotelial. O descobrimiento da via metabólic a(3)
e dos receptores LDL (4), e a hipótese
oxidativa da arteriosclerose5 contribuíram para o conceito atual de que
é uma doença inflamatória.
Partículas de colesterol que ingressam no interior da parede
do vaso, oxidariam-se e levariam à ativação de macrófagos e ao desenvolvimento
da inflamação, com aumento de citocinas e radicais livres de oxigênio.
Nos últimos anos, agentes infecciosos ou seus produtos tem sido indicados
como possíveis participantes na indução de inflamação, tanto no desenvolvimento
da placa de ateroma quanto na sua instabilidade
(6, 7), porém com resultados discutíveis
(8, 9).
Em uma seqüência de estudos realizados no laboratório de
Patología do InCor, verificamos co-infecção no tecido por Mycoplasma
pneumoniae e Chlamydia pneumoniae em placas arterioscleróticas,
cuja quantidade se relaciona com a intensidade da inflamação. Analisamos
este aspecto tanto na placa ateriosclerótica estável e na placa rota associada
a infarto do miocárdio, quanto em placas iniciais que caracterizam o começo
da aterogênese. Estudamos também o soro circulante buscando detectar possíveis
diferenças morfológicas no soro de pacientes de idade avançada com e sem
arteriosclerose que pudessem estar relacionadas com a presença destes
agentes infecciosos. Estudamos também se na arteriosclerose acelerada
do trasplante cardíaco poderia haver elevação destes elementos no vaso,
visto que há importante imunodepressão neste procedimento terapêutico.
Assim, a presente revisão é um resumo deste conjunto de trabalhos
que buscam certificar com dados anátomo-patológicos a tese de que agentes
infecciosos participam ativamente na aterogênese humana. (Rev Arg Cir
Cardiovasc 2004; 3:156-63)
Palavras chave
Arteriosclerose - Mycoplasma - Chlamydia
SUMMARY
AN APPROACH TO A NEW COMPREHENSION OF INFECTIONS ASSOCIATED
TO CHLAMYDIA AND MYCOPLASMA AND LOW INMUNITY
Virchow’s idea conceived in 1856 that artherosclerosis
could derive from vase inflammation (1)
has been reconsidered during the last decades, now from new viewpoints
through the use of cellular and molecular biology technics (2).
According to this new concept, lipoproteins would exert a fundamental
role as they would get into and pile up within the subendothelium space
due to an endothelial cell dysfunction. Discovering of metabolic pathway
(3) as well as LDL receptors (4)
and the oxidation hypothesis of artherosclerosis (5),
all contributed to feed the present concept that this is an inflammatory
disease.
Cholesterol particles entering into the vase wall, would get
oxided and lead to macrophages activation and inflammation development,
increasing oxygen-free cytosines y radicals. Infection agents have been
pointed these last years as probable participants in inflammation induction,
both for development of atheroma plaques as well as its unstability (6,
7), though with discussable results (8,
9).
As part of a series of studies performed at the InCor’s Pathology
lab, we verified tissue co-infection through Mycoplasma pneumoniae
and Chlamydia pneumoniae in atherosclerotic plaques, whose
number is related to the inflammation intensity. We have analyzed this
aspect both on the stable artherosclerothic plaque and the plaque rupture
associated to myocardial infarction, as well as on the initial plaque,
characteristic of atherogenesis beginning. We have also studied the flowing
serum looking for the detection of possible morphologic differences in
elderly patients with and without artherosclerosis that could be connected
to the presence of these infectious agents. And also have we studied whether
in cardiac transplant´s accelerated atherosclerosis there could exist
elevation in the levels of these elements within the vase as important
immunosuppression lurks on this therapeutical process. This revision is
a summary on a group of studies aiming to certify with anathomic-pathologic
data the thesis that infectious agents have active role in human atherogenesis.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 3:156-63)
Key words
Artherosclerosis - Mycoplasma - Chlamydia
| |
ABREVIATURAS |
| |
ACV |
|
Accidente
cerebrovascular |
| |
CP |
|
Chlamydia
pneumoniae |
| |
DNA |
|
ADN |
| |
GM-CSF |
|
Factor
estimulante de colonias de granulocitos y monocitos |
| |
IL-1 |
|
Interleucina-1 |
| |
LDL |
|
Lipoproteínas
de baja densidad |
| |
MEE |
|
Membrana
elástica externa |
| |
MP |
|
Mycoplasma
pneumoniae |
| PCR |
Proteína
C reactiva |
| TNF
alpha |
Tumor
necrosis factor alpha |
INFLAMACIÓN,
REMODELAMIENTO VASCULAR, INESTABILIDAD DE LA PLACA Y PARTICIPACIÓN
DE LOS AGENTES INFECCIOSOS EN LA ARTERIOSCLEROSIS CORONARIA
Estudiamos
las arterias coronarias epicárdicas de autopsias de pacientes que fallecieron
por infarto agudo del miocardio. Comparamos las placas rotas trombosadas
relacionadas con el infarto y que formaron el grupo I, con placas del
mismo paciente, con grado semejante de obstrucción pero no rotas y que
formaron el grupo II. La placa rota presentó mayor remodelamiento positivo
del vaso, mayor volumen, mayor contitución por grasa y capa fibrosa fina
y rota (Figura 1a) que la placa
estable con el mismo grado de obstrucción (Figura
1b) (10). El remodelamiento
positivo del vaso determina una luz mayor, aunque estuviese acompañado
de placa voluminosa. Placas inestables estuvieron asociadas a la presencia
de mayor inflamación tanto en la placa como en la adventicia
(11) (Figura 1c),
que fue mayor y estuvo asociada a la destrucción de la membrana elástica
externa (Figura 1d). La Chlamydia
pneumoniae y las células inflamatorias estuvieron presentes en mayor
cantidad en las placas rotas que en las placas estables
(Tabla 1) (12).
|
GRUPO
|
N°
CP/400X
|
%
ÁREA MP
|
%ÁREA
GRASA
|
CD20+
/400X
|
CD4+/400X
|
CD8+/400X
|
|
I
|
3.3
(± 3.6)
|
3.9
(±3.5)
|
33.7
(± 22.3)
|
5.9
(± 19.6)
|
7.4
(± 6.6)
|
13.8
(± 25.4)
|
|
II
|
1.0
(± 1.3)
|
1.5
(± 1.6)
|
6.8
(± 11.6)
|
1.1
(± 1.6)
|
3.4
(± 4.0)
|
5.7
(± 6.3)
|
Tabla 1.
Cantidad de M. pneumoniae, C. pneumoniae, porcentaje de área de grasa
y número medio de linfocitos B (CD20+) y subtipos de linfocitos T
(CD4+ e CD8+)/campo de 400x en las placas de los grupos I y II.
|
Nuestros estudios se diferencian de los demás de la literatura
(13-15, 21) por comparar morfológicamente placas rotas con
placas estables igualmente obstruidas, analizando aspectos del remodelamiento,
cantidad de células inflamatorias y de células positivas para antígeno
de C. pneumoniae. Para asegurar la fidedignidad de los datos encontrados,
cuatro técnicas fueron utilizadas para la identificación de C. pneumoniae:
inmunohistoquímica, microscopia de inmunofluorescencia
(Figura 1e), hibridización in situ (para detección
del DNA) y microscopia electrónica (Figura
2b y Figura 2c).
Figura
1.
Ejemplos de la vista microscópica de la placa vulnerable y de la placa
estable.
Figura 1a. Placa rota trombosada de paciente que falleció por infarto
agudo del miocardio: remodelamiento positivo, adiposo, con poca capa
fibrosa.
Figura 1b. Placa estable con grado semejante de obstrucción, del mismo
paciente: remodelamiento negativo, placa fibrosa, sin grasa.
Figura 1c. Mayor aumento de la placa inestable que muestra inflamación
en la adventicia, con ruptura de la membrana elástica externa (MEE)
y afinamiento de la media que acompañan el remodelamiento positivo.
Figura 1d. Microscospia confocal con reconstrucción 3D que muestra
la membrana elástica externa con grandes descontinuidades (flecha
gruesa) e infiltrado linfocitario alredor (flechas finas).
Figura 1e. Inmunofluorescencia contra C. pneumoniae que muestra miofibroblastos
infectados.
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La PCR no fue realizada en nuestro trabajo pues este
método ha revelado resultados dispares (de cero hasta 60%) (16-19)
y la inmunohistoquímica ha mostrado resultados más constantes.
El uso de la PCR real time ha sido recomendado (20-21).
La microscopia electrónica mostró asociación de C. pneumoniae
con otra bacteria, el Mycoplasma pneumoniae, tanto en el intra
(Figura 2c) como en el extracelular
(Figura 2d). Observamos correlación
positiva entre el número de células positivas para C. pneumoniae en
la adventicia y el número de linfocitos T y B (Tabla
1), que señala un papel activo de la Chlamydia en
la inducción de la inflamación y en el remodelamiento positivo del vaso.
El M. pneumoniae se correlacionó con la cantidad de C. pneumoniae,
pero no con el número de células inflamatorias.
 |
Figura
2.
Aspectos diversos de C. pneumoniae y M. pneumoniae en segmento de
placa rota a microscopia electrónica.
Figura 2a. Monocitos de sangre circulante presente en la luz del vasa
vasorum conteniendo gran cantidad de cuerpos elementales con prolongación
de la membrana externa dando el aspecto típico de pera.
Figura 2b. Forma extracelular de micoplasma en medio al colágeno.
Figura 2c. Célula endotelial conteniendo cuerpos de C. pneumoniae
(flecha fina) y de Mycoplasma (flecha vacía).
Figura 2d. Estructura lipídica envuelta por membrana de monocamada
de lípido compatible con lipoproteína, estando ligada a anticuerpo
antimicoplasma pneumoniae.
Figura 2e. Estructuras lipídicas del suero de pacientes arterioscleróticos
que se tiñieron con doble marcación: oro coloidal de 10nm marcando
antígeno de M. pneumoniae y de 5nm marcando la proteína C reactiva.
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Los
micoplasmas son los menores microorganismos auto-replicantes que se conocen
y necesitan de colesterol para sobrevivir. Tienen como característica
inducir infecciones crónicas persistentes, inmunodepresión en el huésped,
producción de radicales libres de oxígeno y apoptosis de células. Dependiendo
de la célula, los micoplasmas impiden la apoptosis y así pueden favorecer
el crecimiento de otros microorganismos (22).
De esta forma, la asociación de M. pneumoniae y C. pneumoniae
puede estar influyendo en la inmunomodulación del huésped, pudiendo explicar
la inflamación crónica inespecífica de la pared del vaso en asociación
con la placa arteriosclerótica y su ruptura.
El análisis de coronarias sin arteriosclerosis mostró la
presencia de estos dos agentes en pequeña cantidad en prácticamente 100%
de los casos estudiados (12). Por
tanto, otros factores ligados a la aterogénesis como colesterol aumentado,
estrés, dieta, pueden influenciar en la proliferación de los micoplasmas
(23).
LA PARTICIPACIÓN DE LOS AGENTES INFECCIOSOS Y DE LOS FACTORES DE
CRECIMIENTO EN LA ARTERIOSCLEROSIS INICIAL
El
encuentro de grandes cantidades de C. pneumoniae y M. pneumoniae
en las placas rotas no significa que estos agentes tengan un papel
patogenético en el desencadenamiento de la inflamación. Una hipótesis
es que éstos serían contaminantes secundarios de la placa. Hicimos entonces
un estudio con placas pequeñas de la aorta, o sea, en el inicio de la
aterogénesis.
Analizamos fragmentos de aorta ascendente retirados durante
cirugía de revascularización. Las placas de ateroma en esta región generalmente
son poco desarrolladas. Hubo positividad para antígenos de M. pneumoniae
y C. pneumoniae en 100% de los casos estudiados. La media, desvío
patrón y mediana del porcentaje fueron de: 11.5 + 9.0 y 11.1 para antígenos
de M. pneumoniae en la íntima, y 8.1 + 8.2 y 6.2 para C. Pneumoniae,
respectivamente. Analizando tanto la normalidad de los casos como el número
de macrófagos verificamos que las regiones con más de 4 macrófagos/campo
de 400x salían fuera de la distribución normal y los consideramos como
focos de acúmulo exagerado de macrófagos, o sea, placas de ateroma iniciales.
Estos focos mostraban también acúmulo de células positivas para C.
pneumoniae. Considerando todos los fragmentos estudiados, hubo correlación
positiva entre el número de células positivas para C. pneumoniae
con: número de macrófagos (r=0.51 y p<0.01); de células T CD8 (r=0.6 y
p<0.01); T CD4 (r=0.05 y p<0.01) y B CD20 (r=0.6 y p<0.01), en la íntima.
No hubo correlación entre M. pneumoniae y número de células inflamatorias,
pero hubo correlación entre el número de C. pneumoniae y la cantidad
de M. pneumoniae (24). Las
células CD8 fueron las células inflamatorias presentes en mayor número
tanto en las lesiones precoces como en las complicadas25. Los factores
de crecimento no mostraron correlación con mayor espesamiento intimal,
ni con mayor cantidad de agentes infecciosos o inflamación. Se sabe que
placas de ateroma bien desarrolladas o complicadas son ricas en factores
de crecimento. La falta de factores de crecimento en las placas de la
aorta ascendente puede explicar la tendencia local de que no haya un desarrollo
más acentuado de las placas de ateroma.
Conclusión: La demostración de la presencia de C.
pneumoniae y M. pneumoniae en las lesiones arterioscleróticas
iniciales y la correlación de estos agentes entre sí y con la intensidad
de la inflamación es un fuerte argumento a favor de una interacción entre
estos dos agentes y su participación en la aterogénesis.
PARTÍCULAS
DE LIPOPROTEÍNAS DE M.PNEUMONIAE, C.PNEUMONIAE, PROTEÍNA
C REACTIVA EN EL SUERO DE PACIENTES DE EDAD AVANZADA ARTERIOSCLERÓTICOS
La arteriosclerosis es la principal enfermedad
que ocurre con la edad. Estudios epidemiológicos que analizaron tradicionales
factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares tales como: niveles
lipídicos, diabetes, factores genéticos asociados a enfermedad coronariana,
hipertensión o insuficiencia cardíaca congestiva han concluido que el
mayor factor de riesgo para arteriosclerosis es la edad avanzada
(25). Los mecanismos involucrados en este proceso no están
bien esclarecidos, pero la edad contribuye para un tiempo mayor de exposición
a otros factores de riesgo dependientes del tiempo.
Los marcadores inflamatorios usualmente presentes en infecciones
están generalmente aumentados conforme avanza la edad. Uno de los ejemplos
más estudiados en los últimos años es la proteína C reactiva, uno de los
principales marcadores inflamatorios de arteriosclerosis activa y que
se muestra aumentado con la edad, la obesidad y en pacientes con perfil
lipídico aterogénico, además de otras enfermedades como episodios de enfermedad
vascular aguda (infarto agudo del miocardio y ACV) y artritis (26-28).
La proteína C reactiva (PCR) parece no estar relacionada con enfermedad
activa (29), no obstante puede revelar
infección crónica subclínica. La PCR tiene una forma típica pentamérica
en disco y puede ser vista al microscopio electrónico (30).
Por los datos descritos anteriormente, agentes infecciosos
como C. pneumoniae y M. pneumoniae pueden estar desempeñando
un papel en el desarrollo de la arteriosclerosis. Los micoplasmas son
capaces de sintetizar lipoproteínas, las cuales tienen capacidad de activar
macrófagos (31). Tal activación es
seguida de un aumento en la producción de TNF alpha, IL-1 y GM-CSF por
los macrófagos (32), factores éstos
que también están presentes en la arterioesclerosis como consecuencia
de la activación de los macrófagos (33).
Así, sostenemos la hipótesis de que lipoproteínas producidas
por M. pneumoniae pueden estar participando activamente en el desarrollo
de la arteriosclerosis humana. Se considera que títulos de anticuerpos
contra M. pneumoniae relativamente más bajos que los habituales
ya deben ser considerados como infección activa en pacientes de edad avanzada.
Buscamos analizar si lipoproteínas de M. pneumoniae y partículas
de PCR son reconocibles en el suero de pacientes de edad avanzada por
la inmunomicroscopia electrónica y si están en cantidades más elevadas
en los arterioescleróticos.
Dos grupos de pacientes con más de 65 años de edad (12
individuos sanos y 13 arterioscleróticos) fueron analizados respecto
de las características en el suero: nivel bioquímico de PCR, colesterol
y triglicéridos. Una muestra de 1.0 ml del mismo suero fue estudiada en
microscopia electrónica para detectar la presencia de estructuras compatibles
con lipoproteínas de MP y PCR. Formas redondeadas lipídicas marcadas con
anticuerpo anti antígeno de M. pneumoniae fueron observadas en
el suero de ambos grupos de pacientes, y consideradas como lipoproteínas
de MP (Figura 2d). El número
de partículas de PCR y de MP por mm2 de foto ampliada 5x fue mayor en
el grupo arteriosclerótico (Figura 2) que
en el normal y mostraron correlación entre sí. Cuando se analizó por doble
marcación (oro-coloidal de 10nm anti-MP y de 5 nm anti-PCR) se
encontraron agregados lipídicos de MP y PCR
(Figura 2e).
La especificidad de los datos encontrados fue confirmada
a través del estudio de otros materiales:
a) gel de electroforesis de proteínas de pacientes con nivel
elevado de CRP;
b) banda beta del gel de electroforesis de lípidos en donde
se acumulan las LDL; y
c) cultivo puro de M. pneumoniae.
El cultivo de micoplasmas mostró positividad contra antígeno
de superficie, generalmente en polos del microorganismo, tal vez representando
la organela de adhesión. También estructuras electrón densas pequeñas,
homogéneas, sueltas, posiblemente lipoproteínas de micoplasma, marcaron
con el anticuerpo ligado al oro. Estos resultados indican que las reacciones
obtenidas en los sueros son respectivamente específicas para PCR y para
productos antigénicos de los micoplasmas.
En conclusión, los datos morfológicos de los trabajos desarrollados
hasta el presente momento son favorables a la tesis de que la arteriosclerosis
es una reacción del vaso a la injuria, con inflamación de la pared. M.
pneumoniae y C. pneumoniae están presentes tanto en la arteriosclerosis
complicada que lleva al infarto agudo del miocardio, como en la arteriosclerosis
inicial. Otros factores como shear stress, cigarrillo, colesterol,
hipertensión, etc., pueden tener participación hasta en el favorecimiento
de la proliferación de estos agentes infecciosos. Los micoplasmas pueden
producir partículas de lipoproteínas y estimular la produción de PCR.
LA CHLAMYDIA PNEUMONIAE Y LA ARTERIOSCLEROSIS ACELERADA POSTRASPLANTE
CARDÍACO
En
trabajo previo mostramos que la arteriosclerosis acelerada de las coronarias
epicárdicas en el trasplante está con frecuencia asociada a la vasculitis
linfocitaria del vasa vasorum (Figura 3a)
y a la vasculitis intramiocárdica (Figura
3b), la cual a su vez se asocia a lesiones isquémicas del
miocardio, en las autopsias de pacientes trasplantados cardíacos (35).
En el presente estudio investigamos si la C. pneumoniae puede estar
relacionada con esta vasculitis del trasplante. Un segmento representativo
proximal y uno distal de las arterias epicárdicas de 35 necropsias de
pacientes trasplantados cardíacos fueron analizados. Los casos fueron
agrupados conforme el tiempo de sobrevida del trasplante: G0 (n=6): <3
días de trasplante; GI (n=12): 3 a 160 días de sobrevida postrasplante
y GII (n=17): >160 días de sobrevida. Antígeno de CP fue detectado por
inmunohistoquímica. Áreas: total e intimal de secciones transversales
fueron obtenidas de análisis de imágenes Leica, Quantimet 500.
Se contó el número medio de células positivas para C. pneumoniae/campo
de 400x. Se realizó análisis semicuantitativo de la intensidad de la inflamación
en la adventicia: 0=cero (ausente), + = leve (con raros focos),
++ = moderada (con numerosos focos) y +++ = intensa (inflamación
difusa). El test de Kruskal Wallis y el test
de correlación de Pearson o Spearman fueron usados, conforme
se presentan resultados con distribución normal o no. Hubo cantidad significativamente
mayor de CP en el grupo I (14.08 + 8.92) y en el grupo II (10.01 + 7.60)
que en el grupo 0 (1.36 + 0.37) (p<0.01). En el grupo II, hubo correlación
positiva entre espesamiento intimal con área total del vaso (r=0.84; p<0.001)
y con el tiempo de sobrevida del trasplante (r= 0.50; p<0.05); entre número
de CP e intensidad de la inflamación (r=0.57; p<0.05) y espesamiento intimal
(r=0.48; p=0.05).
En conclusión, los donantes de corazón presentan con frecuencia
C. pneumoniae en la adventicia de las arterias coronarias. La arteriosclerosis
acelerada del trasplante se correlaciona con el aumento de antígenos de
C. pneumoniae y con inflamación en la adventicia, sugeriendo que
la proliferación de C. pneumoniae preexistente pueda tener un papel
importante en la patogénesis de esta complicación grave del trasplante
cardíaco.
El análisis de una biopsia endomiocárdica de paciente trasplantado
cardíaco y que presentó vasculitis intramiocárdica mostró intensa positividad
para antígeno de C. pneumoniae (Figura
3c), como presencia de depósitos de inmunoglobulinas (Figura
3d) y complemento. Estamos iniciando un trabajo retrospectivo de pacientes
que desarrollaron arteriopatía del trasplante para evaluar si hay correlación
entre esta vasculitis, la presencia de C. pneumoniae y el desarrollo
de esta arteriopatía.
Trabajos futuros en esta área son necesarios para que eventualmente
se puedan proponer cambios terapéuticos tales como el uso de antibióticos.
 |
CONSIDERACIONES
FINALES
Esta
serie de trabajos apuntan a la participación de dos agentes infecciosos:
C. pneumoniae y M. pneumoniae en la patogénesis de la arteriosclerosis.
En la patogénesis de la arteriosclerosis acelerada del trasplante verificamos
solamente involucramiento de C. pneumoniae. El M. pneumoniae
parece tener papel en la inmunodepresión del sistema inmunológico
del huésped y favorece la proliferación de clamidia. Cuando estos datos
se confirmen verdaderos estaremos frente a una nueva interpretación patogenética
de las enfermedades consideradas usualmente como degenerativas, lo que
debe llevar a nuevas propuestas terapéuticas. La dificultad de erradicar
tanto los micoplasmas como las clamidias con los antibióticos actualmente
existentes torna difícil la interpretación de los resultados de trabajos
de prevención de infarto y otras complicaciones basados en terapéutica
con antibióticos. Hay que buscar nuevos modelos de tratamiento antimicoplasmas.
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