| |
REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA CARDIOVASCULAR
Vol. II - N° 2 / Junio - Julio - Agosto 2004

ARTÍCULO ORIGINAL
SEGUIMIENTO A 18 MESES DE LAS TROMBECTOMÍAS
VENOSAS FÁRMACO-MECÁNICAS*
Autores
José Luis Rizzardi†-‡,
Roberto Fernandez Viña§, Federico Benetti**
, Francisco Vrsalovic§, Juan Diez†,
G. Diez†, Claudio Concetti‡,
A. Sanseovich††-‡‡, Andrés Pinto‡‡
Recibido: 18.03.2004
Aceptado: 06.05.2004
Correspondencia: Dr. José Luis Rizzardi
Viamonte
1930. Rosario. 2000. Argentina.
E-mail:
rizzardi@citynet.net.ar
* El presente trabajo ha sido desarrollado en forma conjunta por los servicios
de Cirugía Intervencionista Vascular de la Fundación Benetti (Rosario,
Santa Fe, Argentina), de la Fundación Fernández Viña (Rosario, Santa
Fe, Argentina) y de la Bacchus Vascular (Santa Clara, California,
Estados Unidos/www.bacchus-vascular.com).
† Docentes de la Cátedra de Cirugía de la Universidad de Rosario.
‡ Cirujano de planta de servicio de cirugía cardiovascular. Hospital Español
de Rosario.
§ Médicos consultores en el área endovascular de Bacchus Vascular.
** Profesor de la Universidad del Salvador.
†† Profesora en Ciencias Naturales.
‡‡ Técnico en Perfusión.
RESUMEN
Antecedentes
El tratamiento lítico sistémico tiene en las trombosis
venosas profundas (TVP) un efecto limitado, pues obtiene un 40% de
permeabilidad.
Objetivo
Estudio de la permeabilidad y su evolución pos empleo de
los sistemas de trombectomía mecánicos y farmacológicos, Solera-Fino
y Trellis.
Material
y métodos
Se realizaron
130 trombectomías venosas, con un seguimiento de 71 trombectomías (8
bilaterales) en 18 meses.
Los sistemas empleados fueron el Solera-Fino, mecánico,
y el Trellis farmacológico. Pueden emplearse aislados o combinados.
La evaluación inmediata fue con cineflebografía.
El abordaje de la vena femoral común fue ipsilateral y retrógrado
en 69 miembros, por vena safena (1m) y contralateral (1m).
El seguimiento se efectuó por: 1. clínica y 2. ecodoppler.
Resultados
La
permeabilidad inmediata fue del 50 al 90% en 68 miembros (ms).
Los parámetros clínicos estudiados fueron:
Perímetro: posprocedimiento, la reducción incial
fue de 1 a 5 cms., de 1 a 2 cms a posteriori.
Edema: de novo estuvo presente en 57 miembros(71),
persistiendo en 43 ms.
Dolor: en etapa inicial fue positivo en 35, pos
tratamiento no se presentó.
Tensión: la reducción fue completa, el aumento indicó
complicaciones.
Imágenes: el ecodoppler mostró flujo normal.
Conclusiones
Puede decirse: 1º. La trombectomía fármaco-mecánica
es un tratamiento efectivo para las TVP. 2º. El seguimiento clínico es
un método confiable (88%) y económico.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 2:123-131)
Palabras clave
Trombectomía - Trombosis - Ecodoppler - Flebografía
RESUMO
SEGUIMENTO A 18 MESES DAS TROMBECTOMIAS VENOSAS FÁRMACO-MECÂNICAS
Antecedentes
O tratamento lítico sistêmico tem nas tromboses
venosas profundas (TVP) um efeito limitado, pois obtém 40% de permeabilidade.
Objetivo
Estudo da permeabilidade e sua evolução pós-emprego
dos sistemas de trombectomia mecânicos e farmacológicos Solera-Fino
e Trellis.
Material e métodos
Realizaram-se 130 trombectomias venosas, com seguimento
de 71 trombectomias (8 bilaterais) em 18 meses.
Os sistemas empregados foram o Solera-Fino, mecânico,
e o Trellis, farmacológico. Podem ser emprgados isolados ou combinados.
A
avaliação imediata foi com cine-flebografia.
A abordagem da veia femoral comum foi ipsilateral e retrógrada
em 69 membros, pela veia safena (1m) e contralateral (1m). O seguimento
efetuou-se por: 1. clínica e 2. ecodoppler.
Resultados
A permeabilidade imediata foi de 50% a 90% em 68 membros
(ms). Os parâmetros clínicos estudados foram:
Perímetro: pós-procedimento, a redução incial foi
de 1 a 5 cm, de 1 a 2 cm a posteriori.
Edema: novamente esteve presente em 57 membros (71),
persistindo em 43 ms.
Dor: na etapa inicial foi positivo em 35, pós-tratamento
não houve.
Tensão: A redução foi completa, o aumento indicou
complicações.
Imagens: o ecodoppler mostrou fluxo normal.
Conclusões
Pode-se dizer: 1º. A trombectomia fármaco-mecânica é um tratamento
efetivo para as TVP e 2º. O seguimento clínico é um método confiável (88%)
e econômico.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 2:123-131)
Palavras chave
Trombectomia - Trombose - Ecodoppler - Flebografia
SUMMARY
18 MONTHS FOLLOW-UP OF PHARMACY MECHANICS VENOUS THROMBECTOMIES
Background
The treatment with systemic thrombolytics agents
has a limited succesful with a 40% of patency.
Objetives
By means of mechanics (solera-fino) and/or pharmacological
systems (trellis) achieved the immediate patency of the veins with
thrombus.
Methods
They were carried out 130 vein's thrombectomies, with
the follow up of 71 thrombectomies (8 bilateral), during a period
of 18 months.
The systems were the solera-fino, a macerator, and
the trellis, that injected the lytic. They could be used a single
or in a combinated ways.
The evaluation of the procedure was by means of the cinephlebographies.
The approach of the common femoral vein was ipsilateral and
retrogrades in 69 members, 1 patient by safena vein and 1 contralateral
(cross over).
The follow up was: 1. Clinics and 2. Dupplex.
Results
The immediate patency was from 50 to 90% in 68 limbs
and in 3 of it of less than 50%. The studied of the clinics parameter
were:
Perimeter: the reduction posprocedure was from 1 to
5 cms, and then the reduction was of 1 to 2 cms.
Edema: it was in 57 limbs (71) persisting postreatement
in 43 limbs.
Pain: in the initial stage was positive in 35 limbs
on 71 limbs studied.
Tension: complete reduction postreatement, the subsequent
increase showed complications.
The doppler study displayed normal flow in 65 limbs.
Conclusions
The thrombecty by mechanics and/or pharmacomechanics devices
are an effective procedure. The clinics evaluation is a an economic and
reliable method (88%) it was useful for the candidates' s selection for
dupplex as well.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2004; 2:123-131)
Key
words
Thrombectomy - Thrombosis - Dupplex - Cinephlebography
| |
ABREVIATURAS |
| |
|
|
|
| |
CFG |
|
Cineflebografía |
| |
FA |
|
Flebitis aguda |
| |
FR-SPT |
|
Flebitis recidivante con síndrome
postrombótico |
| |
ms |
|
Miembros |
| |
p |
|
Procedimientos |
| |
ptes |
|
Pacientes |
| RVMI |
Revascularización de los miembros
inferiores |
| STP |
Sistemas de trombectomía percutánea |
| TP |
Trombectomía percutánea |
| TPSVP |
Trombosis primaria del sistema venoso
profundo |
| TVP |
Trombosis venosas profundas |
INTRODUCCIÓN
El
síndrome postrombótico y la posterior insuficiencia venosa crónica son
severas secuelas asociadas a la terapia convencional con heparina seguida
de anticoagulación oral (1). Por esta
razón es importante un tratamiento temprano para lograr la permeabilización
de las venas y la conservación de la función valvular. El 95% de los pacientes
tratados sólo con anticoagulación tienen un severo compromiso de la función
de bomba de los músculos de la pierna y de la competencia valvular (2).
Esta desalentadora experiencia determina una conducta activa frente al
fenómeno de trombosis de los sistemas venosos profundos.
Este estudio analiza los sistemas de tratamiento mecánico
y mecánico-farmacológico, Solera-Fino y Trellis respectivamente,
y la evolución de las trombectomías.
MATERIAL
Y MÉTODOS
Se practicaron 130 trombectomías percutáneas
en venas profundas de los miembros inferiores en el período comprendido
desde setiembre de 2001 a junio de 2003, pudiendo realizarse el seguimiento
de 63 pacientes. Las evaluaciones se basaron en la signología clínica,
cineflebografía pre y posprocedimiento, y seguimiento por doppler, bidireccional
y ecodoppler en casos seleccionados. La distribución por sexo fue 52 mujeres
y 19 hombres, con un rango de edad de 41 a 88 años, con un promedio de
60.8 años.
Todos los pacientes firmaron el consentimiento informado
de la práctica.
Las indicaciones de intervención por medio de los Sistemas
de Trombectomía Percutánea (STP) fueron determinados por cuadros de
hipertensión venosa secundaria a trombosis del sistema venoso profundo
ilio-fémoro-poplíteo. Los síntomas asociados al aumento de tamaño del
miembro fueron dolor en posición de pie (todos los ptes), al caminar
-claudicación intermitente- (7 ms), y úlceras (13 ms).
Se dividió el territorio venoso de los miembros inferiores
en cuatro segmentos: a. sector iliaco, b. femoral común-superficial, c.
poplíteo, d. troncotibioperoneo-tibiales. La distribución del número de
venas con trombosis se observa en la Tabla
1.
LOCALIZACIÓN DE LA TROMBOSIS
|
|
ILÍACO
|
FEMORAL
|
POPLÍTEO
|
TRONCO TIBIO-P
|
|
2
|
4
|
71 MS
|
9
|
|
|
|
8 Ptes
BILATERAL
|
|
Considerando la forma de presentación podemos diferenciarlo
en flebitis aguda (FA) y flebitis recidivante con síndrome postrombótico
(FR-SPT). La presentación como FA fue en 7 ptes, 5 de origen traumatológico
(por fracturas óseas), 2 idiopática. La variante de FR-SPT fue
observada en 64 ptes, en 61 correspondieron a trombosis primaria del
sistema venosos profundo (TPSVP), en 2 ptes TV: secundaria a revascularización
de los miembros inferiores (RVMI) y 1 pte a cirugía de cadera. Tabla
2.
LOCALIZACIÓN DE LA TROMBOSIS
|
|
FLEBITIS AGUDA
|
FLEBITIS RECIDIVANTE
|
FR/SPT
|
|
|
5 - Fracturas
|
0
|
61 - TPSVP
|
|
|
2 - Idiopática
|
|
2 - RVMI
|
|
| |
|
1 - Cirugía de cadera
|
SISTEMAS DE TROMBECTOMÍA PERCUTÁNEOS
Se emplearon dos sistemas, el Solera-Fino y
el Trellis, del Laboratorio Bacchus Vascular, Inc. (Santa Clara,
California).
El Sistema Solera consta de un catéter de 65 a 110
cms. de largo, en cuyo extremo se encuentra una cesta construída con finos
hilos de Nitinol, maleables, que se adaptan a la pared vascular. En el
interior de la cesta se encuentra un alambre sin fin, que gira, llamado
macerador, a 3.000 revoluciones por minuto, lisando por este efecto mecánico
los coágulos. En forma coaxial a este catéter se coloca una guía 0,018"
con la función de posicionar el sistema hasta el coágulo y estabilizarlo
durante el proceso de maceración. Las rotaciones del macerador se obtienen
por un motor, durante un período de 15 minutos. Finalizada esta primera
etapa se aspira el contenido y se envía la muestra al laboratorio bioquímico.
Figuras 1 a y 1 b.
 |
 |
Figuras
1a.
Se observa un trombo que ocluye el 100% de la luz de la vena poplítea,
en un miembro que ha sufrido una fractura traumática y posterior reparación.
Figuras 1b.
Catéter Solera- Fino ubicado en el interior del coágulo, para lograr
la rotura mecánica.
|
El Sistema Trellis tiene un catéter, cuya parte
terminal tiene forma ondulada, con 2 balones, que se inflan posteriormente
a ubicarse en el sector venoso a tratar. Otra particularidad es la de
poseer 3 orificios, a través de los cuales se libera el trombolítico,
que por un movimiento ondulante permite la mezcla del fármaco con el trombo.
Finalizados los 15 minutos de acción fármaco-mecánica se realiza la tromboaspiración.
El volumen extraído, por medio de una jeringa al vacío, es 30 ml y se
envía a laboratorio bioquímico para estudio del sedimento. Figuras
2 a, 2 b y 2 c.
Figuras
2a.
Catéter Trellis con balón distal desplegado.
Figuras 2b.
En la parte distal se observan los dos balones insuflados.
|
Figura 2c.
Inflado del balón proximal del Trellis, al inicio de la vena poplítea.
|
CINEFLEBOGRAFÍA
La indicación de cineflebografía (CFG)
tiene dos tiempos, el primero para la confirmación del diagnóstico y ubicación
de la vena femoral en la ingle, al que se lo denomina preprocedimiento.
El segundo tiempo es al final del tratamiento endovascular y permite establecer
el porcentaje de éxito logrado y se lo llama posprocedimento.
Pre-procedimiento. La forma habitual de CFG es
la ascendente, iniciada en el dorso del pie por medio de un catéter de
teflon o aguja nº 20 o 21. La venoclisis se conecta a una llave de tres
vías y a un equipo de perfusión. Se comienza la infusión de la solución
fisiológica a goteo libre y por medio de una llave de tres vías se inyectan
20 ml de solución de contraste. Permite la observación dinámica de las
venas del dorso del pie, pierna, poplítea, femoral superficial y común.
La imagen lograda en la ingle que corresponde a la proyección de la rama
inferior (isquiopubiana) del pubis y la vena femoral común es el
punto de referencia para la punción venosa. Figura
3.
En 3 pacientes no pudo realizarse esta
técnica. Para estas situaciones empleamos una variante que consiste en
la punción de la vena femoral, descendiendo un catéter multipropósito.
Por medio del mismo inyectamos el contraste en las venas de la pierna,
esta forma de CFG es llamada descendente. La localización de la vena femoral
se logró por doppler o por el pulso arterial.
Técnica: lograda la punción de la vena con aguja nº
18, se pasa a través de la misma una guía 0,035", para posicionar un dilatador
y finalmente un catéter 7F multipropósito. Este catéter se dirige al sistema
profundo efectuando, lo más distal posible, la inyección del material
de contraste.
En 1 pte se colocó 1 filtro de Simon Nitinol en la
vena cava inferior en esta etapa.
Pos-procedimiento. Finalizada la trombectomía se realiza
una CFG descendente de control.
A 2 p con enfermedad bilateral, durante el segundo procedimiento
de trombectomía, se les realizó CFG ascendente de control en el miembro
previamente tratado.
Evaluación clínica
Se estudiaron la circunferencia y la tensión de la pantorrilla,
el edema pretibial y el dolor. Hay un subgrupo de pacientes que presentaron
claudicación venosa o úlcera, estos signos fueron indicadores muy útiles
para el seguimiento.
Circunferencia: medida con una cinta métrica a nivel
del sitio más prominente de la pantorrilla, con el paciente acostado y
con la pierna en flexión. El registro se realizó en cada consulta y se
comparaba con los previos.
Tensión: se tomó en la misma posición y posterior
a la medición. Se consideró aumentada, comparada con la otra pierna, o
normal.
Edema: se buscó a nivel pretibial y del tendón de
Aquiles. La graduación fue Gº 1 cuando interesa el dorso de pie, Gº 2
cuando alcanza el tobillo, Gº 3 se extiende al tercio inferior de la tibia
y Gº 4 toda la pierna.
Dolor: se buscó por palpación de los gemelos, manteniendo
la pierna en flexión.
Evaluación por doppler.
Se empleó para el seguimiento de los pacientes, en los controles
mensuales.
Por el doppler continuo (Dupplex II) se analizan:
a. comportamiento del flujo con la respiración en venas femorales y poplíteas,
b. maniobras de compresión a nivel de femorales y poplíteas, c. maniobras
de Valsalva.
Por ecodoppler se analizan los sectores comprometidos
por medio de las maniobras de Valsalva, comportamiento del flujo durante
las fases respiratorias, compresión de la vena y por la visualización
de trombos.
RESULTADOS
Fueron evaluados 63
pacientes (ptes) y 71 miembros (ms) desde setiembre de 2001
hasta Junio de 2003, realizándose los controles una vez por mes. Esta
población pertenece a la actividad privada y pública.
Las trombectomías percutáneas (TP) realizadas con
los sistemas Solera-Fino y Trellis se aplicaron como único tratamiento
o combinados. La opción para el Solera-Fino fue en 30 procedimientos
(p), para el Trellis en 34 p y combinados en 7 p.
La permeabilidad se logró en todos los casos, con una resolución
completa (lumen igual o mayor al 70%) en 68 procedimientos y parcial
(50 a 70%) en las siguientes situaciones:
- pte nº 7, permeabilidad completa de vena poplítea y parcial de vena
femoral superficial adicionándose una angioplastia con balón,
- pte nº 22, permeabilidad completa de vena poplítea y parcial de vena
femoral superficial y,
- pte nº 26, permeabilidad del eje ilíaco y de femoral común, pero no
de femoral superficial.
La localización dominante fue en vena poplítea, en los 63
ptes; combinándose con la vena iliaca en 2 ptes, femoral superficial en
4 casos y con el tronco-tibioperoneo y venas tibiales en 9 ptes. En 8
ptes la localización fue bilateral. Tabla nº 1. Establecer la localización
y extensión es de gran valor, radicando su importancia en que define la
estrategia de tratamiento.
Con relación a la etiología, en la forma aguda presente en
7 ms, en 5 fue originada por fracturas de los miembros inferiores, en
1 caso posterior a un viaje en auto de 12 hs. y el restante no pudo determinarse
la causa.
La otra forma de presentación de FR-SPT comprendió a 64 ms,
en 61 ms de origen venoso puro, en 2 ms con antecedentes de revascularizaciones
arteriales de los miembros inferiores y en 1 con cirugía de cadera 5 años
antes.
A continuación se analizan los parámetros de seguimiento:
A. clínico, B. doppler bi-direccional y ecodoppler y C. flebografía posprocedimiento,
y la eventual CFG ascendente en la etapa alejada.
A. Control clínico
Fue el método básico de seguimiento y se controlaron en cada
entrevista las cuatro variables enunciadas, circunferencia de la pantorrilla,
tensión, dolor y edema.
a. Circunferencia de la pierna
Reducción de la circunferencia de los miembros posprocedimiento,
en 71 ms (en 63 ptes). El signo negativo expresa la disminución del perímetro:
|
0 cms
|
-1 cms
|
-2 cms
|
-3 cms
|
-4 cms
|
|
9 ms
|
12 ms
|
17 ms
|
26 ms
|
7 ms
|
Evolución de la reducción del perímetro
al 1er mes, 68 ms (corresponden a 60 ptes):
|
0 cms
|
-1 cms
|
-2 cms
|
-3 cms
|
-4 cms
|
|
4 ms
|
5 ms
|
19 ms (a) 3* ms
|
16 ms
|
18 ms 3** ms
|
Tres miembros (*) aumentan su volumen
en 2 cms, y tres (**) miembros lo aumentan en 4 cms. Las causas correspondieron
a 3 retrombosis, 2 insuficiencias venosas profundas y 1 celulitis.
Un miembro (a) con úlcera fagedénica luego del tratamiento
comienza el proceso de cicatrización.
Los 3 pacientes que no pudieron continuar el seguimiento
fue por complicaciones de diabetes (1 pte), síndrome depresivo (1 pte)
e insuficiencia cardíaca severa (1 pte).
Evolución de la reducción del perímetro al 3er mes, 68 ms
(corresponden a 60 ptes):
|
0 cms
|
-1 cms
|
-2 cms
|
-3 cms
|
-4 cms
|
|
8 ms
|
3 ms
|
21 ms 5* ms
|
13 ms
|
14 ms 4** ms
|
(*-**-*) Los miembros presentan
insuficiencia venosa, (**) en 1 m se suma insuficiencia venosa y celulitis
combinadas.
Evolución de la reducción del perímetro al 6to mes, 57 ms
(corresponden a 49 ptes):
|
0 cms
|
-1 cms
|
-2 cms
|
-3 cms
|
-4 cms
|
|
0 ms
|
21 ms
|
12 ms
|
3 ms
|
14 ms 7* ms
|
(*) Se agregan 2 retrombosis, los
5 restantes corresponden a insuficiencia venosa y celulitis.
Evolución de la reducción del perímetro al 12do. mes, en
57 ms (corresponden a 49 ptes):
|
0 cms
|
-1 cms
|
-2 cms
|
-3 cms
|
-4 cms
|
|
0 ms
|
22 ms
|
13 ms
|
4 ms
|
12 ms 6* ms
|
(*) Insuficiencia venosa crónica.
Evolución de la reducción del perímetro al 15to al 18vo mes,
en 57 ms (corresponden a 49 ptes)
|
0 cms
|
-1 cms
|
-2 cms
|
-3 cms
|
-4 cms
|
|
0 ms
|
20 ms
|
13 ms
|
3 ms
|
5 ms 6* ms
|
(*) Corresponden a insuficiencia
venosa crónica. La tensión se palpa en el triceps en posición de flexión,
comparada con la pantorrilla contralateral. Estuvo aumentada en 62 ms
sobre 71 (87%).
Desde la etapa inicial de la trombectomía se presenta una
reducción de la tensión, que se mantiene en toda la etapa de seguimiento.
Los aumentos de tensión han significado complicaciones, retrombosis y
celulitis.
El dolor estuvo presente desde la primera consulta en 35
ms sobre 71, cediendo en forma completa en el postratamiento. Su reaparición
fue indicador de complicaciones.
En la evaluación del edema puede observarse que en el control
inicial 57 ms presentaron edema. Persistiendo en 45 miembros en el 1er
mes (en relación a 68 ms), descendiendo a 43 al 6to mes, con un
aumento a los 12 y 15 meses, en 50 ms.
Los edemas de origen venoso recibieron tratamiento médico,
diuréticos y soporte elástico.
El edema de origen venoso tiene variaciones en más o en menos,
pero persiste en toda la evolución.
B. Doppler
Se realizó un control seriado con doppler bidireccional,
de 8 MHz, en cada consulta mensual, y en casos seleccionados se complementó
con el ecodoppler. Fue necesario su realización en 16 ptes.
De estos 16 ptes, en 5 ptes los hallazgos fueron patológicos
y en 11 ptes normales. Las alteraciones de los estudios informaron: en
2 ptes trombos murales, 1 pte con oclusión de la vena femoral superficial,
1 pte con retrombosis de la vena poplítea, 1 pte con estenosis postdilatación
de vena ilíaca primitiva izquierda.
C. Cineflebografía
La flebografía ascendente y descendente se realizó de rutina
en los 71 ms tratados, pero se efectuó en forma selectiva la variante
ascendente en el seguimiento.
Se realizó, en etapa alejada, en 2 pacientes con procedimientos
bilaterales, observándose la permeabilidad completa del sistema venoso
profundo tratado con trombectomía fármaco-mecánica.
En 1 de ellos se produjo una extravasación del medio de contraste
con la generación de una lesión trófica.
Pudo establecerse a través del seguimiento clínico, de doppler
y por flebografía que los aumentos del volumen del miembro señalaron retrombosis,
insuficiencia venosa profunda y/o celulitis.
D. Tratamiento
En cuanto a la remoción de los trombos, se lograron en forma
total en 68 de los ms tratados, controlados por flebografia.
En 3 se presentaron trombosis mural, correspondiendo a trombosis
femoro-poplítea, con 1 a 2 meses de evolución.
El tratamiento mecánico se realizó con el sistema Solera-Fino
y el farmacológico, con el Trellis. La terapéutica adyuvante de líticos
al mecánico (combinados) se realizó en 7 de los 71 p.
DISCUSIÓN
Hasta el presente la anticoagulación
con heparina es el tratamiento inicial y electivo para las trombosis venosas
profundas agudas. Este anticoagulante tiene propiedades que lo convierten
en un fármaco de elección, pues posee: una respuesta previsible, el rápido
control de la anticoagulación y un período corto de latencia (3).
Otro enfoque terapéutico sería el uso sistémico de trombolíticos, pero
muestra inconvenientes de jerarquía como son el sangrado en el
sistema nervioso central, su elevado costo y sólo un 15 al 20% de los
pacientes son candidatos al tratamiento (4).
Los agentes líticos utilizados habitualmente son la estreptoquinasa, urokinasa
y el activador tisular del plasminógeno- t-PA. Son llamados directos,
porque requieren de la presencia de sangre, que aporta el plasminógeno,
que se convierte en plasmina para degradar la fibrina.
Para reducir las complicaciones hemorrágicas se confeccionaron
catéteres que permiten la liberación de t-PA y de urokinasa en forma local.
Esta forma de acción posibilita una resolución más rápida y completa de
la trombosis, logrando la permeabilidad y preservación de las válvulas.
Las dos vías terapéuticas, con heparina y posteriormente
con líticos, tienen el propósito de evitar la generación del síndrome
postrombótico, para ello es necesario lograr la permeabilidad de la vena
y conservar las válvulas (5). Sin
embargo, estos objetivos son parciales pues se logra una permeabilidad
completa en el 5% con heparina y en el 31 o 33% con líticos y una permeabilidad
parcial en el 17% con heparina y en el 22% con tPA, según referencias
de Turpie o Goldhaber.(6) Estos
resultados desalentadores orientaron a nuevas formas terapeúticas. Sin
duda el advenimiento de la cirugía endovascular permitió la combinación
de técnicas: el abordaje directo del trombo y la instilación local de
líticos. Con esta estrategia de tratamiento logramos una de las premisas
del tratamiento: permeabilizar la vena. Y si el proceso de trombosis se
trata en etapa temprana puede lograrse la restitución de la función valvular.
Diferentes sistemas de trombectomía percutánea han sido confeccionados
para estos objetivos. En este trabajo se emplearon los sistemas Solera-Fino
y Trellis (Bacchus Vascular), que se pueden utilizar en forma aislada
o complementaria. El primero actúa por un sistema helicoidal que gira,
llamado macerador, por un período de 15 minutos, rodeado por una cesta
de nitinol. Al finalizar esta etapa se realiza una succión del trombo
tratado. La sangre extraída, de 20 a 30 ml, por observación de microscopio
informó de la presencia de importantes acúmulos de plaquetas y glóbulos
rojos deformados.
La posibilidad de acceder al eje ilíaco, por medio de los
catéteres de estos sistemas mecánicos, otorga una importante ventaja con
respecto a los fármacos líticos, pues la exposición de los trombos en
este sector por la vía sistémica es mínima. Resultado de este hecho hemodinámico,
los líticos sistémicos no actúan y la aplicación local puede generar embolias
de pulmón, aunque presentan la ventaja de su acción regional (7-8).
La vena poplítea estuvo comprometida en forma única o asociada
en todos los pacientes, con la propagación hacia la vena ilíaca en 2 pte,
la femoral en 4 ptes y la troncotibioperonea en 9. La dificultad del acceso
endoluminal ocurrió en 1 pte. con trombosis hasta el origen de la vena
femoral superficial. Esta forma de presentación impidió el abordaje homolateral,
requiriendo de una forma contralateral (cross over) (9-10).
La desobstrucción de la vena poplítea es fundamental
porque permite formar un arco anastomótico con la vena femoral profunda
que al trabajar en forma conjunta con la vena safena interna, puede compensar
la oclusión de la vena femoral superficial. Sin embargo, la presencia
de edema residual obliga a intentar la permeabilidad de la vena femoral
(11).
En 9 ptes los cambios de circunferencia posprocedimiento
no se produjeron, apareciendo complicaciones en los meses siguientes en
5 de ellos. Esto depende de la hipertensión venosa no resuelta a pesar
de haberse desobstruido la vena, considerada “culpable”. La explicación
dependería de las siguientes consideraciones:
1. El flujo venoso post “limpieza” es insuficiente.
2. Obstrucciones asociadas y no detectadas.
3. Necesidad de un manejo anticoagulante estable. El RIN
de estos pacientes se mantuvo en 2. Cuando se relacionó este subgrupo
con la técnica de tratamiento pudo observarse que en 2 ptes se empleó
Solera, en 2 ptes técnica combinada Trellis-Solera y en
1 Trellis. No se marca una tendencia que dependa del método empleado.
La resolución de la circunferencia se produjo en el 77%, y con respecto
a la tensión de la pantorrilla los cambios correspondieron al 87%. La
simultaneidad de los cambios en la circunferencia y la tensión tuvieron
coincidencia en el 88%.
Ambos parámetros están indicando la caída de la presión venosa
distal por resolución de la obstrucción. Durante la oclusión venosa se
producen cambios hemodinámicos como el aumento de la poscarga causado
por la resistencia a la salida de la sangre y, en forma concomitante ocurre
un aumento de la precarga por reflujo venoso
(12).
La ausencia de los síntomas de dolor a la palpación y claudicación
venosa, que indicaron el cese de la hipertensión venosa, ocurrió en 5
ptes (13-14).
Los sistemas mecánicos al lograr la recanalización del segmento
obstruido producen un cese rápido de los efectos simultáneos de la obstrucción
venosa parcial y de la incompetencia valvular. Según Kasirajan, la permeabilidad
se obtiene con una luz vascular entre el 50 y el 90% de la luz en el 35%
de los pacientes y mayor al 90% en el 24% de los pacientes (15).
Sin embargo el primer factor, permeabilidad, es más importante para generar
una hipertensión venosa mayor que cualquier grado de incompetencia valvular
(14). Este concepto otorga una enorme
trascendencia a la recanalización mecánica. La recanalización biológica
no produce un retorno a la normalidad de las presiones, en especial si
está comprometida la vena poplítea (17).
Esto explica la escasa caída durante el caminar,
de 8 a 10 cms de agua, en las trombosis venosa postrecanalización (9),
mientras en situación normal el descenso es aproximadamente de 60 cms
de agua.
La permeabilidad lograda por terapia lítica según Semba y
Dake alcanza el 92% a 3 meses (18),
pero Mewissen informa de un porcentaje menor con una permeabilidad del
65% a 6 meses.
Para Kasirajan, que emplea métodos mecánicos, no refiere
la permeabilidad sino la recurrencia como el objetivo importante, y establece
como libre de eventos trombóticos recurrentes el 81% a 4 meses y el 51%
a 11 meses. En el seguimiento de 57 miembros durante 18 meses, se produjeron
5 retrombosis completas, en el 1er mes 3 retrombosis y 2 al 6to mes.
La terapéutica local con t-PA con dosis de 2 mg no produjo
fenómenos sistémicos. El sistema empleado para esta situación fue el Trellis,
que posee 1 balón distal y otro proximal. La dilatación simultánea produce
un segmento aislado de la vena con trombos, lugar de acción del fibrinolítico.
Las complicaciones del abordaje correspondieron a la punción
venosa con 3 hematomas en ingle con resolución espontánea y dependiente
de la importante anticoagulación. Estos pacientes recibían heparina y
simultáneamente acenocumarol, medicación que se continúo por 3 meses.
CONCLUSIONES
La realización del tratamiento por sistemas mecánicos
permite establecer que la trombectomía es un método efectivo para el tratamiento
de las trombosis profundas en las trombosis extensas o antiguas la respuesta
es menor, y el seguimiento clínico es confiable (88%) y económico.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Markel A, Manz RA, Bergelin RO. Valvular reflux after deep vein
trombosis: incidence and time occurrence. J Vasc Surg 1992; 15:337-84.
2. Akesson H. Thrombolytic therapy for deep venous trombosis. Semin
Intervent Radiol 1985; 4:331-337.
3. En Veith F, editor: Current Critical Problems in Vascular Surgery.
St Louis, Missouri. QMP, 1992; p. 126-31
4. Comerota AJ. Thrombolytic Therapy for Acute Deep Vein Thrombosis.
Philadelphia Lippincott Co., 1995. p. 175-95.
5. Grenfielf L. Venous Thromboembolic disease. Vascular Surgery.
A Comprehsive Review. Moore W. 5th ed. W.B. Saunders Co.
6. Goldhaber Sz, Buring JE, Lipnick RJ, Hennekens CH. Pooled analyses
of randomized trials of streptokinase and heparine in phebographically
documented acute deep venous thrombosis. Am J Med 1984; 76:393-97.
7. Hill SL, Martín D, Evans P. Masive vein thrombosis of the extremities.
Am J Surg 1989; 158:131-35.
8. Comerota AJ. A strategy of aggresive regional therapy for acute
iliofemoral venous trombosis with contemporary venous thrombectomy or
catheter-directed thrombolysis. J Vasc Surg 1994; 20:244-54.
9. Fernández Viña R. Thrombectomy of a Thrombosed Iliac Vein using
a Novel Mechanical Device. www.tctmd.com/8 july, 2002.
10. AbuRahma A, Perkins S, Wulu J, Ng Hk. Iliofemoral deep vein
thrombosis: Conventional therapy versus lysis and percutaneous transluminal
angioplasty and stenting. An Surg 2001; 233:752-60.
11. Adams J, Deweese J. Interrupciones venosas. En Haimovici H,
editor: Cirugía Vascular. Principios y Técnicas. Barcelona. España. Salvat
Ed. 1986. p 952-66.
12. Wayne Flye M. Enfermedades de las venas. En Sabiston D. editor:
Tratado de patología quirúrgica. Bases biológicas de la práctica quirúrgica
moderna. Mcgraw-Hill. 1991. Vol II Ed Interamericana. pág 1672.
13. Tromboflebitis Ch XVI, pág 279-292. Vidal-Barraquer F. Patología
Vascular. Editorial Científico-Médica, Barcelona. 1973.
14. Hirsh J, Hoak J. Management of deep vein thrombosis and pulmonary
embolism. Circulation 1996; 93:2212-45.
15. Kasirajan K, Gray B, Ouriel K. Percutaneous angiojet thrombectomy
in the management of extensive deep venous Trombosis. J Vas Inter Radiol
2001; 12(2)179-85.
16. Comerota A. Thrombolytic Therapy for acute deep vein trombosis.
Ed. J.B. Lippincot Co. Philadelphia. 1995. Ch 13, 175-193.
17. Shull KC, Nicolides MS, Miles C, Horner J, Needham T, Cooke
ED, et al. Significance of popliteal reflux in relation to ambulatory
venous pressure and ulceration. Arch Surg. 1979; 114:1304-07.
18. Semba CP, Dake MD. Ilifemoral deep venous trombosis: Aggresive
therapy with cateter-directed thrombolysis. Radiology 1994; 20:244-54.
|
Revista
Argentina de Cirugía Cardiovascular ®
Todos los derechos reservados - Prohibida la reproducción
total o parcial sin la autorización previa y por escrito
del editor
© 2003
|
|