| |
REVISTA ARGENTINA DE CIRUGÍA CARDIOVASCULAR
/ Vol. I - N° 1 / Setiembre - Octubre - Noviembre 2003

ARTÍCULO
ORIGINAL
ANGIOPLASTÍA CAROTÍDEA CON STENT UTILIZANDO
UN SISTEMA DE PROTECCIÓN CEREBRAL:
LOS PRIMEROS CIEN CASOS
Autores
Juan
Carlos Parodi, Ricardo La Mura, Luis Mariano Ferreira, Samuel Fernández
Recibido: 13.07.2003
Aceptado: 01.08.2003
Correspondencia: Juan Carlos Parodi
Fundación
de Lucha contra las Enfermedades Neurológicas
de la Infancia (FLENI)
Montañeses
2325, Buenos Aires, Argentina
Tel.:
(011) 5777-3200
E-mail:
cirugiavascular@fleni.org.ar
RESUMEN
Objetivo
Determinar la efectividad de un sistema de protección cerebral
utilizado durante la realización de angioplastías carotídeas con stents.
Material y métodos
Entre setiembre de 1999 y marzo de 2002, fueron realizadas
100 angioplastías carotídeas con stent. Setenta y dos pacientes eran
hombres, con una edad promedio 70,2 años. Treinta y dos pacientes presentaron
una estenosis carotídea severa sintomática. Un stent autoexpandible
fue utilizado en todos los casos, al igual que el sistema de protección
Paes®. Los end-points primarios fueron las complicaciones neurológicas
y cardiológicas perioperatorias y la mortalidad. Los datos fueron recolectados
en forma prospectiva.
Resultados
La tasa global de complicaciones neurológicas y mortalidad
fue de 3%. Fueron registrados dos strokes mayores (uno isquémico no correspondiente
y el otro hemorrágico) y un paciente falleció por IAM. Cuatro pacientes
desarrollaron déficit menores. Sobre un promedio de 28 meses de seguimiento
se registraron 3 oclusiones asintomáticas y 5 reestenosis, una de las cuales
fue tratada nuevamente por vía endoluminal.
Conclusiones
Basados en nuestra experiencia inicial, la protección cerebral
durante la angioplastía carotídea con stent es técnicamente factible y parece
ser efectiva en cuanto a la prevención de fenómenos neurológicos embólicos.
(Rev Arg Cir Cardiovasc 2003; 1:34-39)
Palabras clave
Angioplastía carotídea - Sistema de protección cerebral - Reversión del
flujo carotídeo
RESUMO
ANGIOPLASTIA CAROTÍDEA COM STENT UTILIZANDO UM SISTEMA DE PROTEÇÃO CEREBRAL:
OS PRIMEIROS CEM CASOS
Objetivo
Determinar a eficácia de um sistema de proteção cerebral utilizado
durante a realização de angioplastias catotídeas com stents.
Material e Métodos
Entre setembro de 1999 e março de 2002, realizaram-se 100 angioplastias
carotídeas com stent. Setenta e dois pacientes eram homens com uma
média de idade de 70,2 anos. Trinta e dois pacientes apresentaram uma estenose
carotídea severa sintomática. Um stent 'auto-expansível foi utilizado
em todos os casos, assim como o sistema de proteção Paes®. Os end-points
primários foram as complicações neurológicas e cardiológicas perioperatórias
e a morte. Os dados foram colhidos de maneira prospectiva.
Resultados
O número global de complicações neurológicas e morte foi de
3%. Foram registrados dois strokes maiores (um isquêmico não correspondente
e o outro hemorrágico) e um paciente faleceu por IAM. Quatro pacientes
manifestaram déficit menores. Segundo a média de 28 meses de pesquisas de
campo, registraram-se três oclusões assintomáticas e cinco reestenoses,
uma das quais foi tratada novamente por via endoluminal.
Conclusões
Baseados em nossa experiência inicial, a proteção cerebral
durante a angioplastia carotídea com stent é técnicamente viável e parece
ser efetiva quanto à prevenção de fenômenos neurológicos embólicos.
Palavras chave
Angioplastia carotídea - Sistema de proteção cerebral - Reversão do fluxo
carotídeo
SUMMARY
CAROTID STENTING ANGIOPLASTY USING A CEREBRAL PROTECTION
SYSTEM: THE HUNDRED FIRST
Objectives
Determination of the effectiveness of a cerebral protection
system in the carotid stenting angioplasty.
Methods
Between september 1999 to march 2002, 100 carotid stenting
angioplasty procedures were performed. Seventy two was men with a 70.2
years old average. Thirty two patients had symptomatic severe carotid
stenoses. An autoexpandable stent was used with the Paes® protection system
in all cases. The primary end-points was neurologyc complications, cardiovascular
perioperative complications and mortality. This is a prospective study.
Results
Global rate of neurologic complications and mortality was
3%. Two patients suffered Major Stroke (one contralateral ischemic
and other hemorrhagic) and one with AMI die. Four patients had minor
deficits. In the follow up of 28 months means, were detected three asimptomatic
occlusion and five reestenosis, one of this needed a new endovascular
treatment.
Conclusions
Based in our initial experience, cerebral protection in carotid
stenting angioplasty is technically feasible and seems to be effective
in the embolic neurologic phenomenoms prevention.
Key words
Carotid angioplasty - Cerebral protection system - Carotid flow reversion
INTRODUCCIÓN
Muchos avances desarrollados en los últimos años
han provocado un cambio sustancial en la práctica médica, y entre muchos
campos han determinado una disminución en la morbilidad y mortalidad asociada
al stroke. Esos avances involucran las áreas de diagnóstico por
imágenes, neurorradióloga intervencionista, neurofarmacología; y especialmente
incluyen el desarrollo de unidades especializadas en el estudio y tratamiento
de los pacientes, candidatos a desarrollar, o poseedores de un stroke.
Por otro lado, dentro del avance que han desarrollado los tratamientos
endovasculares, la angioplastía carotídea con stent es una técnica
que está creciendo rápidamente, tanto en su aplicación clínica como en
el perfeccionamiento de los dispositivos utilizados.
El motivo de esta presentación es mostrar nuestra experiencia
en angioplastías carotídeas con stent utilizando un novedoso sistema
de protección cerebral, diseñado y desarrollado tanto en la fase experimental
como en la fase clínica inicial por miembros de nuestro servicio.
MATERIAL Y MÉTODO
Entre setiembre de 1999 y marzo de 2002, fueron
realizadas 100 angioplastías carotídeas con stent. Setenta y dos pacientes
eran hombres con una edad promedio de 70,2 años. Treinta y dos pacientes
presentaron una estenosis carotídea severa sintomática (22 pacientes
presentaban accidentes isquémicos transitorios y 10 debutaron con un stroke,
16 de los cuales habían desarrollado los síntomas en los últimos seis
meses). El 85% de los pacientes eran hipertensos, 73% dislipémicos,
26% diabéticos, 75% tabaquistas o ex tabaquistas y 24% presentaban enfermedad
oclusiva periférica. El 73% tenía antecedentes coronarios, el 27% había
sufrido un infarto agudo de miocardio, 5 insuficiencia cardíaca, 21 pacientes
habían sido sometidos a una angioplastía coronaria y 20 a una cirugía
de revascularización miocárdica. Dos pacientes presentaban enfermedad
valvular sintomática, mientras que otros 2 arritmias severas y otros 7
episodios sincopales. Quince pacientes presentaban enfermedad pulmonar
obstructiva severa mientras que 2 presentaban insuficiencia renal crónica.
En 3 casos la indicación fue una estenosis carotídea asociada a radioterapia
cervical previa y en 10 casos una reestenosis carotídea. Tres pacientes
presentaban oclusiones contralaterales.
El sistema de protección cerebral Paes® fue utilizado en
todos los casos. El Paes (Arteria, San Francisco Science™, San Francisco,
California, USA) es un sistema de catéteres y balones que incluye
dos componentes1: un cateter guía 8 French (Paec) con un balón
en forma de pera invertida en su extremo para ocluir la arteria carótida
común (Figura 1) a través del
cual se introduce2 una cuerda de bajo perfil en cuyo extremo se encuentra
un balón para oclusión de la arteria carótida externa. Al inflarse los
dos balones, y quedar ocluidas las arterias carótidas común e externa,
se establece una situación de no-flujo en la arteria carótida interna
(Figura 2). A su vez, un
canal lateral del catéter guía se conecta externamente a un acceso venoso
femoral percutáneo, lo cual determina la creación de una fístula arterio-venosa
entre el flujo retrógrado proveniente de la arteria carótida interna y
la vena femoral. Sin embargo, en cada maniobra se realiza una succión
adicional que asegura la imposibilidad de embolización y la captura de
detritus. A través del canal principal de dicho catéter guía se realiza
todo el procedimiento. En cada uno de los casos, luego de la colocación
del Paec y del balón oclusor de la arteria carótida externa, y establecida
la reversión del flujo, la estenosis de la arteria carótida interna fue
cruzada con una cuerda coronaria flexible (V-18 Control Wiretm, Boston
Scientific Corp., Watertown, MA). Cuando fue necesario se predilató
la lesión con balón coronario y posteriormente se pasó a desplegar el
stent autoexpandible Carotid Wallstent® (Boston Scientific Corp.,
Watertown, MA) a través de la lesión.
Posteriormente se realizó la dilatación del stent,
con la consecuente angiografía final extra e intracraneana en distintas
incidencias.
Todos los pacientes recibieron aspirina 325 mg/día desde
un mínimo de 7 días previos al tratamiento. Fue realizada de rutina la
anticoagulación con Heparina y la colocación de una vía venosa femoral
para una posible colocación de marcapaso y establecimiento de la fístula
arteriovenosa. Atropina (0,5-1 mg) o Glicopirrolato fueron utilizados
previo a la insuflación del balón para evitar la bradicardia e hipotension
reflejas a la distensión de barorreceptores carotídeos. El Doppler Transcraniano
fue utilizado, insonando la arteria cerebral media (DWL, Elektroniche
Systeme GmbH., Langerach Y. Sipplingen, Germany) mediante una ventana
temporal. Dicho instrumento incluye un software para detección de embolias
(HITS criteria).
 |
 |
Figura
1. Fotografía del catéter guía Paec.
|
Figura
2. Esquema de funcionamiento del sistema Paes que muestra cómo se
establece el flujo retrógrado proveniente de la ACI.
|
RESULTADOS
El éxito técnico primario fue obtenido en 98
procedimientos. Un problema de acceso debido a tortuosidad y calcificación
de las arterias ilíacas imposibilitó el pasaje del catéter guía hacia
la carótida a tratar. En otro caso el acceso se obtuvo mediante la disección
directa de la arteria carótida común. La incidencia global de mortalidad
y stroke fue de 3%. La mortalidad perioperatoria fue de 2%.
Una paciente desarrolló un stroke menor no correspondiente,
el cual resolvió completamente durante la primera semana postoperatoria.
Un paciente desarrolló un stroke hemorrágico y falleció. Otro paciente
con enfermedad del seno coronario falleció por hipotensión y bradicardia
sostenida y IAM masivo. Cuatro pacientes desarrollaron un accidente isquémico
transitorio. Un paciente desarrolló una paresia braquio-crural a las 96
horas del procedimiento, que resolvió dentro de las primeras 6 horas;
otro paciente presentó a las 48 horas una paresia braquial de 10 minutos
de duración y un tercer paciente también desarrolló una paresia braquial
a las 24 horas del proce-dimiento con recuperación a los 30 minutos. En
dichos tres pacientes los estudios tomográficos y los hallazgos por Doppler
transcraneano fueron negativos. En los tres casos el episodio se asoció
a inestabilidad hemodinámica (bradicardia e hipotensión). Un cuarto
paciente presentó un episodio de afasia a las 24 horas del procedimiento
con hallazgos positivos (embolias) en el Doppler transcraneano,
el cual revirtió dentro de las primeras dos horas acompañado por la administración
de Dextran endovenoso.
Seguimiento
Con un seguimiento promedio de 28 meses no se
registraron déficit neurológicos transitorios o definitivos. En 3 pacientes
se registró una oclusión asintomática de la arteria carótida interna detectada
mediante Doppler y 5 pacientes sufrieron una reestenosis mayor al 70%,
4 de los cuales se estabilizaron y 1 fue tratado nuevamente mediante una
angioplastía. Dos pacientes fallecieron de causa cardiológica durante
el seguimiento.
Hallazgos anátomo-patológicos
En las muestras de sangre capturadas en los filtros
fueron detectadas partículas macroscópicamente visibles. El análisis microscópico
mostró una variedad de partículas, incluidos detritus ateromatosos, cristales
de colesterol, núcleos necróticos, elementos fibróticos, trombos, acúmulos
plaquetarios, citoplasma celular y células espumosas.
CONCLUSIÓN
La angioplastía carotídea con o sin stent se
introdujo dos décadas atrás, primariamente para el tratamiento de pacientes
con estenosis carotídeas severas en el contexto de comorbilidades consideradas
de alto riesgo para la cirugía convencional. Estos pacientes eran aquéllos
portadores de reestenosis carotídea, cuellos “hostiles”, secundarios
a irradiación, laringectomías, traqueostomías, infecciones cervicales,
ostomas, o pacientes con lesiones carotídeas altas (por encima de la
apófisis mastoides) o bajas (por debajo de la clavícula). Si
bien posteriormente su indicación por reducidos grupos tratantes se extendió
a pacientes de escaso o moderado riesgo, su aceptación se enfrentó a los
ya comprobados buenos resultados obtenidos por la endarterectomía carotídea
y la alta tasa de complicaciones embólicas secundarias a la angioplastía.
El entusiasmo que había desarrollado especialmente en algunos círculos,
se vio opacado, también, por la falta de estudios multicéntricos randomizados
y bien controlados, acompañados de un adecuado seguimiento que comprobase
su eficacia y seguridad. Por el contrario, los primeros resultados de
estudios multicéntricos mostraron una alta tasa de complicaciones neurológicas
(1-9). Sin embargo, no todo era negativo
en lo que respecta a la angioplastía carotídea. La capacidad de prevenir
un stroke, acompañada de su menor invasividad, impulsaron hacia
un perfeccionamiento de la técnica. Apoyados en el hecho de que el principal
desencadenante de complicaciones era la embolia intraoperatoria, todas
las maniobras instrumentales a nivel carotídeo eran consideradas peligrosas.
Dichas sospechas fueron posteriormente confirmadas por estudios in
vitro e in vivo (10-11).
Sin duda, ya sea en experiencias personales o en estudios
multicéntricos, ciertas estrategias se han adoptado para el campo carotídeo,
como los antiagregantes plaquetarios, las cuerdas hidrofílicas, los sistemas
coronarios, stents especialmente diseñados, todos con el fin de disminuir
la incidencia de complicaciones tromboembólicas. Sin embargo, la mayoría
de eventos embólicos parecen ocurrir durante el procedimiento. Esta observación
dio origen al desarrollo de una gran variedad de dispositivos de “protección
cerebral” apuntado a prevenir la embolización de plaquetas y tritus
ateromatosos hacia la circulación cerebral y retiniana. Desde hace varios
años y hasta la fecha se han desarrollado al menos quince sistemas distintos
de protección cerebral cuyos mecanismos de acción podemos clasificar en
cuatro categorías:
1) balón oclusor en la arteria carótida interna;
2) balón oclusor en la arteria carótida común (técnica de Kachel);
3) dispositivo tipo filtro en la arteria carótida interna;
4) inversión del flujo en la arteria carótida interna luego de
la oclusión temporaria por balones de las arterias carótida común y carótida
externa (técnica de Parodi) (sistema Paec).
En los Estados Unidos la Food and Drug Administration (FDA)
ha aprobado varios ensayos para comprobar la eficacia y seguridad de los
tratamientos endovasculares sobre la estenosis carotídea (estudio CREST,
CARESS, ZAPHIRE, CAVATAS II, SHELTER, ARCHER y MAVERIC). Hasta el
momento sólo se puede aconsejar mucha prudencia en la indicación de angioplastía
carotídea a los pacientes con esta patología dado que los resultados publicados
tienen mayor morbimortalidad que la cirugía, y por tratarse de un método
en desarrollo es más costoso. La American Heart Association, mediante
un Statement for Healthcare Professionals, si bien reconoce el alto grado
de interés despertado por este nuevo abordaje, recalca el limitado grado
de experiencia mundial para establecer conclusiones. “La existencia
de un método no justifica su uso”, reservando su aplicación, en un
principio, a estudios bien diseñados y controlados (12).
Estos dispositivos están todavía en desarrollo y se deberá ser muy prudente
con su utilización. Tanto los filtros como los sistemas de oclusión de
la carótida interna son dispositivos, los cuales una vez colocados en
la arteria carótida interna distal a la lesión evitan el pasaje de partículas
y sirven de guía para el desplazamiento de los distintos materiales utilizados
en la angioplastía. Pero, sin embargo, tienen los siguientes inconvenientes:
- Los dispositivos de protección (balones distales y filtros) debían
cruzar la lesión para poder ser desplegados en la arteria carótida interna
distal pero sin protección cerebral alguna, con la posibilidad de embolización
cerebral.
- La embolización hacia la arteria carótida externa es también un problema,
dadas las conexiones existentes entre sus ramos y ramas de la arteria
carótida interna, o la posibilidad de embolias retinianas.
- Aun con la presencia de los dispositivos se han registrado embolias
especialmente al desinflar el balón o plegar el filtro.
- Están descriptos casos de disecciones carotídeas altas por trauma.
- Puede ocurrir que frente a gran cantidad de embolias el filtro se tape
(oclusión al flujo).
- El extremo distal de estos dispositivos es relativamente rígido, y algunas
veces resulta técnicamente complicado, en especial en lesiones críticas,
sortear estenosis carotídeas asociadas a grandes tortuosidades o estenosis
suboclusivas con dichos sistemas de alto perfil.
Fue así como surgió la necesidad de un dispositivo que evite
gran parte de estas limitaciones. Este nuevo dispositivo (Paes®)
permite, una vez ocluídas las arterias carótida común y externa, proceder
a cruzar la lesión con la cuerda e inclusive, a realizar el resto del
procedimiento, sin correr riesgo de embolia distal. Considerando a las
complicaciones embólicas perioperatorias como la principal limitante de
esta técnica, la prevención de las mismas mediante este sistema permitirá
una mayor aplicación clínica.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Wholey MH, Wholey M, Bergeron P y col. Current global status
of carotid artery stent placement. Catheterization and Cardiovascular
Diagnosis. 1998; 44:1-6.
2. Hobson RW II, Brott T, Ferguson R, Roubin G, Moore W, Kuntz
R, Howard G, Ferguson J. CREST: carotid revascularization endarterectomy
versus stent trial. Cardiovas Surg 1997; 5:457-458.
3. Sivaguru A, Venables GS, Beard JD, Gaines PA. European carotid
angioplasty trial. J Endovasc Surg 1996 Feb; 3 (1):16-20.
4. Parodi JC, La Mura AR, Ferreira LM y cols. Initial evaluation
of carotid angioplasty and stenting with three different cerebral protection
devices. J Vasc Surg 2000; 32:1127-36.
5. Efficacy of a proximal occlusion catheter with reversal of flow
in the prevention of embolic events during carotid artery sten-ting: an
experimental análisis. J Vasc Surg 2001; 33:504-9.
6. Tan WA, Bates MC, Wholey MH. Cerebral protection systems for
distal emboli during carotid artery interventions. J Interv Cardiol 2001;
14:465-74.
7. Endovascular versus surgical treatment in patients with carotid
stenosis in the Carotid and Vertebral Artery Transluminal Angioplasty
Study (CAVATAS): a randomised trial. Lancet 2001; 357:1729-37.
8. Naylor AR, Bolia A, Abbott RJ, Pye IF, Smith J, Lennard N, Lloyd
AJ, London NJ, Bell PR. Randomized study of carotid angioplasty and stenting
versus carotid endarterectomy: a stopped trial. J Vasc Surg 1998 Aug;
28 (2):326-34.
9. Albers GW, Hart RG, Lutsep HL y cols. AHA scienti-fic statement.
Supplement to the guilines for the management of transit ischemics attacks.
Stroke 1999; 30:2502-11.
10. Coggia M, MD, Goëau-Brissonnière O, Duval JL, y cols. Embolic
risk of the different stages of carotid bifurcation balloon angioplasty:
An experimental study. J Vasc Surg 2000; 31:550-7.
11. Ohki T, Marin ML, Lyon RT y col. Human ex vivo carotid artery
bifurcation stenting: correlation of lesion characteristics with embolic
potentials. J Vasc Surg 1998; 27 (3):463-71.
12. Joint Council of the Society for Vascular Surgery and the International
Society for Cardiovascular Surgery. North American Chapter. Point of view.
Statement regarding carotid angioplasty and stenting. J Vasc Surg 1996;
24:900.
|
Revista
Argentina de Cirugía Cardiovascular ®
Todos los derechos reservados - Prohibida la reproducción
total o parcial sin la autorización previa y por escrito
del editor
© 2003
|
|